sábado, octubre 25, 2008

A vueltas con la abuela

En el post anterior preveía que la visita de mi abuela iba a ser emocionante para los dós. Está siendo más que eso. Ella está aquí la mar de feliz, emocionada al volver a ver esta ciudad después de más de 70 años. Cuando vio las fuentes de Montjuic se acordaba de que en la guerra, antes de repartirles por los pueblos de Cataluña, Azaña les recibió ahí. ¡70 años han pasado y se acordaba perfectamente!. Mi abuela es muy mayor y anda despacio, apoyándose en su bastón con la mano derecha y en mi brazo con la izquierda. Por lo demás su salud es buena, y aunque al verla andar uno puede pensar que a esa velocidad no va a llegar muy lejos, no se cansa facilmente, y pasito a pasito nos hemos pateado el puerto, el parque Güell, la plaza de Catalunya, la Sagada Familia... y a mi me sirve para conocer algo más que los bares. Mi amiga Ariadna (una de esas amistades que he hecho en los bares) trabaja en el MACBA (Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona) y nos dejó dos invitaciones para que llevara allí a mi abuela. No las tenía todas conmigo, porque pensaba que el museo iba a ser demasiada paliza para ella, y que eso del arte contemporáneo no le iba a gustar. Pues nos pateamos el museo hasta que cerraron, y otra vez más, salió contentísima y emocionada. Y yo también por ella claro. El caso es que me canso yo antes que ella, porque andar tan despacio y con una carga en el brazo cansa, pero lo hago con mucho gusto. El motivo por el que le gustó tanto el MACBA es una exposición de fotografía gigantesca que hay, donde media exposición está dedicada a Barcelona durante la guerra y la posguerra, y claro, los recuerdos... En general toda la exposición es una pasada (Ariadna lleva años trabajando en el MACBA y piensa que es la mejor que han montado desde que ella está) y en cuanto pueda volveré a verla yo solo, que estas cosas necesito verlas a mi aire.

En casa se pasa el día limpiando y cocinando. Claro que no queremos que lo haga, pero ella quiere hacerlo, y cuando se le mete algo en la cabeza, no hay nada que hacer para quitárselo. Así que estamos comiendo los cuatro mejor que nunca. Mis compañeras de piso encantadas no sólo por la comida que nos prepara, y mi abuela también muy contenta con ellas que la están tratando muy bien.

Y dejando a un lado a mi abuela, en la uni todo me va bien. Ayer hicieron el segundo test y la cosa ha mejorado un poco... pero sólo un poco. Ya sé dónde voy a hacer el doctorado: en el CTTC (Centro Tecnológico de Transferencia de Calor), perteneciente a la UPC, y me llevará la tesis su director, el Profesor Oliva. El tío es una eminencia en su campo y por lo que he hablado con él estos días, tengo muy buenas sensaciones. Me cayó muy bien, y creo que aunque tenga siempre mucho trabajo, no se va a despreocupar en ningún momento de mi doctorado, y que cuando no tenga tiempo para atenderme me dirigirá a otros profesores del CTTC. Y lo mejor es que colaborada a menudo con la gente del laboratorio de aeroacústica computacional de la Academia de Ciencias de Rusia, a cuya directora conozco personalmente (no pudo contratarme por problemas burocráticos) así que quizá encontremos un tema de tesis para hacer en colaboración con ellos. De momento en este primer año de doctorado todo será estudiar y asistir a conferencias y seminarios (espero que la mayoría lejos de aquí), y para el segundo decidiremos el tema de la tesis.

También he comenzado con las clases de catalán. Cinco horas a la semana... y en cuanto a las de esgrima, el curso se ha postpuesto al segundo cuatrimestre, lo que no me viene mal, porque para este bastante lío tengo ya encima.

A falta de decidir el tema de la tesis, lo que sí sé es que tratará de transferencia de calor en fluidos mediante simulación numérica. Os dejo un vídeo para que veáis qué tipo de cosas se hacen en este campo. Es una simulación LES (Large Eddy Simulation) del estilo de las que yo hacía en la empresa ITP, después de terminar la carrera.

domingo, octubre 19, 2008

¡Que viene mi abuela!

Desde que he llegado a Barcelona no dejan de pasarme cosas surrealistas, dentro y fuera de la universidad. No sé por qué no estoy contando casi ninguna de esas cosas en el blog. Aunque siempre tengo muchas cosas que hacer, no tengo más horarios que cumplir obligatorimente que mis seis horas semanales de clases, así que esta vez no es por falta de tiempo, sólo un poco de pereza que ya se me pasará, creo yo. Estoy conociendo a mucha gente nueva, cada cual más interesante y a cada cual en situaciones más raras. Aunque Vanessa y Miquel (creo que ya he hablado de ellos, mis amigos de la universidad de Madrid y compañeros de trabajo ahora en Terrassa) me han ayudado mucho a integrarme, y me han caído bien sus amigos, es ahora, cuando estoy haciendo mis propios amigos, cuando voy empezando a sentir Barcelona como mi ciudad (aunque aún falta para que sea como en Madrid, claro).

Pero bueno, de eso hablaré, o no, en otro post. Hoy quería hablaros de mi abuela. ¡Mañana viene a visitarme!!! Los que me conocen ya imaginarán la ilusión que me hace. En menos de un año hemos pasado de ser tres en casa, como toda la vida, a quedar ella sola. Me apetecía mucho que viniera. Que vea dónde vivo, que viaje... ella también está muy ilusionada. Como anda despacito por sus problemas de rodillas, hemos pedido el servicio de asistencia de renfe, así que tanto en Atocha como en Sants irá acompañada entre el vagón y la salida de la estación. Mis compañeras de piso no tienen ningún problema en que mi abuela viva con nosotros, al contrario, tienen muchías ganas de conocerla, y estoy seguro de que se van a llevar muy bien. De hecho ya se llavan muy bien sólo con haber intercambiado unas frases por teléfono...

Cuando era niña, mi abuela pasó la guerra en Cataluña, con una familia de Palamós con la que conservamos mucha amistad, generación tras generación. Así que pasará aproximadamente una semana aquí y luego vendrán a buscarla y la llevarán unos días a Palamós. Esta semana intentaré pasar el mínimo tiempo posible en la Universidad y aunque me arruine con los taxis la llevaré a ver la ciudad. Bueno, y de paso la veo yo, que con eso de que puedo ir cuando quiera, aún no he visto ni la Sagrada Familia.

viernes, octubre 10, 2008

La gran decepción

Sigo viviendo nuevas e intensas expeiencias casi cada día desde que estoy en Barna. Unas divertidas, otras curiosas, algunas absolutamente surrealistas... pero hasta ahora todo me ha ido aún mejor de lo que imaginaba. Aunque echo mucho de menos a mi abuela, y a los amigos de Madrid, y también echo de menos algunas cosas que tiene Madrid...en general, no me puedo quejar. Disfruto de una libertad absoluta en cuanto a horarios (mientras dé las 6 horas semanales de clase), me encanta dar clase, explicar en las tutorías, el ambiente en el departamento es muy bueno... me encanta mi casa, con la nueva compañera de piso me llevo muy bien, el barrio en el que vivo (Gracia) tiene una vidilla muy interesante.... Además he hecho muchas amistades nuevas, especialmente Pura, una amiga de Madame que es una persona increíble y muy divertida.

En fin, que todo era demasiado bonito, y tarde o temprano tenía que descubrir algo malo de mi nueva vida... Y ocurrió ayer. Os cuento: Este año me tengo que ceñir, al menos en líneas muy generales, a la guía de la asignatura del año pasado, porque ya estaba publicada antes de que yo entrara. Eso me obliga a poner un 30% de la nota en base a "evaluación contínua". Ese 30% lo he dividido en un 15% de laboratorio y un 15% a partir de unos pequeños tests (de a b c d) que les hago en clase, la semana siguiente a terminar cada tema.

Bien, pues ayer les hice el primer test, y sugún los iba corrigiendo, en el tren de vuelta a casa, se me caía más y más el alma a los pies. He terminado de corregirlos y aunque aún no he contado el número de aprobados puedo asegurar que no llega ni al 10% (es decir, a 12, porque tengo 121 alumnos), y sin hacer ningún cálculo juraría que la nota media no ha pasado del 2. La verdad es que me he disgustado bastante. Creo que el motivo ha sido un conjunto de cosas, empezando por lo mal que pueda haber explicado yo las cosas, pero también tiene que ver con que les he supuesto una preparación en mecánica de fluidos y matemáticas que quizá no tienen... en fin, no quiero aburriros con los motivos porque sería largo, pero el resultado de este test me da muchísimo que pensar, y espero que a ellos también les de algo que pensar. Lo bueno es que para la nota final apenas cuenta este test, así que mejor que haya ocurrido ahora a que hubiera ocurrido en el parcial.

Es un error pensar que la carrera aquí es como en Madrid, porque en Madrid ha existido durante 80 años y aquí lleva 4 años, ni siquiera han salido ingenieros titulados y hay asignaturas que aún no se han impartido nunca (como aeroelasticidad que la impartiré yo a partir de febrero). Por tanto hay mucho que corregir en cuanto a temarios, recursos, etc., pero también es bonito estar aquí casi desde el principio y notar que uno mismo contribuye a todos estos cambios que hacen falta...