sábado, diciembre 27, 2008

Sigur Ros

El último post de Lugh (por cierto ¿cómo va ese trancazo? espero que se recupere ya y verle por aquí) es sobre un grupo muy bueno que he descubierto y he visto en directo en Barcelona: Russian Red. Eso me ha recordado a otro grupo, llamado Sigur Ros, que también he descubierto allí, gracias a Vane (mi compañera de piso, de trabajo, y sobre todo una buena amiga desde los primeros años de carrera) que me regaló la entrada para el concierto que dieron en el Sant Jordi. No soy fanático del tipo de música que hacen, pero este grupo logró crear una atmósfera que hizo de este concierto algo que difícilmente olvidaré (en gran medida gracias a un trabajo de iluminación y de videoarte para quitarse el sombrero). Consiguieron sacar el lado más infantil de muchos de los que estábamos allí, hasta el punto de que, terminado el concierto y con todas las luces encendidas, unos cuantos (que claro, no nos conocíamos de nada) nos quedamos allí saltando y tirándonos por encima, unos a otros, a puñados, el confetti que había quedado por el suelo. Y si no lo creéis mirad cómo han terminado los protagonistas de este vídeo.

jueves, diciembre 25, 2008

No suelo hacer esto, pero bueno

No soy yo de plantearme propósitos para el nuevo año, ni de hacer predicciones. Tampoco de hacer grandes planes, sólo los justos y necesarios. Al fin y al cabo, ¿para qué?, si tal como me van las cosas ultimamente, seguro que en unas semanas todo daría un giro inesperado y los planes dejarían de servir. De igual modo, no suelo echar la vista atrás al final del año. Además, al no fijarme objetivos, luego no puedo evaluarlos. Digo yo que, si el tiempo es contínuo (obviemos aquí la teoría de cuerdas y otras pajas mentales de los físicos teóricos) y la división en años es tan arbitraria como cualquier otra, no hay ninguna necesidad de echar la vista atrás justamente ahora. Si acaso, puestos a dividir el tiempo, lo más lógico ahora, para mí, sería hacerlo en años académicos.

Pero el caso es que me acaba de dar por echar un vistazo a algunos posts anteriores, y como este año he posteado muy poco, rapidamente he legado a mi primer post del 2008. En ese momento he parado y se me han venido algunos pensamientos a la cabeza, así que me he sorprendido haciendo justamente lo que acabo de decir que nunca hago. Pero ya que lo he hecho, voy a escribir aquí lo que he pensado, el resumen de mi 2008 basado en mis escasos posts:

Lo primero que he pensado es que este año he posteado poquísimo. Eso ya lo acabo de decir, y además es obvio, lo sabéis de sobra. Luego, que quizá mi amigo Guillermo tiene razón cuando me dice (con un lenguaje un poco ingenieril) algo así como que el tiempo característico entre grandes hitos en mi vida es un orden de magnitud inferior al del común de los humanos (o la frecuencia un orden de magnitud mayor). O dicho con un lenguaje más normal, que constantemente me pasan cosas, unas 10 veces más rápido que a los demás. Yo siempre le digo que exagera, pero a ver... es verdad que en un año he cambiado de trabajo (y vaya cambio... quizás el más drástico de mi vida), y he hecho dos mudanzas, es decir, he vivido en tres ciudades. He hecho un viaje único y muy diferente de lo normal por la India. Además de otros viajes también muy destacables (sobre todo el de NY y no sólo por la bala), he estado en Moscú one more time, también Berlín, Bremen... Luego está el viaje de Julia a España, que ya era hora... Pocas cosas se han quedado sin hacer: un viaje a Colombia como profe de fotografía por el amazonas (las cosas se torcieron en el último momento, si no, ahora mismo estaría allí, pero lo hemos postpuesto para el verano) y un segundo viaje de Julia a España, que nos lo ha chafado la embajada Paraguaya (ella está allí ahora, dando conciertos por los paraguayes). En otros aspectos (fotografía, viajes más pequeños, etc) tampoco me puedo quejar. Y también se me vienen a la memoria algunos acontecimientos totalmente surrealistas que me han acaecido (me gusta esta palabra), pero este no es el mejor lugar para contarlos.

En fin, que no soy de echar la vista atrás al final del año, pero hoy lo he hecho y casi me ha dado vértigo. Recuerdo la pasada nochevieja en Moscú como si fuera la prehistoria. De lo único que me puedo quejar es de que tanto cambio, no sólo no me ha dejado tiempo para actualizar el blog, es que casi no me ha dejado tiempo para respirar: cuando no era una mudanza era buscar piso, o estar hasta la madrugada escribiendo los apuntes de la asignatura, o intentando inventar problemas o corrigiendo 125 exámenes... si hiciera propósitos para año nuevo, el de este año sería no volver a agobiarme tanto. De eso me quejo, y, sobre todo de otra cosa más, sobre la que llevo años quejándome: y es que si en muchos aspectos mi vida pasa a cámara rápida, hay uno en el que parece que se hubiera quedado congelada, porque un año más, ella sigue allí y yo aquí.

lunes, diciembre 22, 2008

En Barcelona bien, gracias, pero...

Casi dos meses desaparecido... Las excusas de siempre son más verdad que nunca, porque jamás había tenido tanto trabajo como tengo ahora (podría contar mil cosas sobre lo que he hecho en estos meses pero no quiero centrar el post en eso). Pero tiene que haber algún motivo más. Por mucho trabajo que tenga, eso no puede hacerme pasar dos meses sin abrir un solo blog, ni propio ni ajeno... Sí, estoy seguro de que hay algún motivo, además de la falta de tiempo, que me ha mantenido todo este tiempo lejos de los blogs, y no sé muy bien cuál es, pero creo que está relacionado con el cambio radical en mi ritmo de vida. En Barcelona todo me va muy bien, en la Universidad he encontrado mi sitio, cada vez tengo más amigos y descubro más lugares que me gustan mucho en esta ciudad... pero... no consigo dejar de sentirme aún un poco extraño en todas partes, no sé muy bien por qué. El caso es que echo de menos muchas cosas de Madrid a pesar de que pienso que Barcelona es una gran ciudad. Y lo que más echo de menos son los amigos. Y, por algún motivo, en vez de postear para contar cómo me va, leer cómo os va a los demás, o simplemente llamar por teléfono a la gente, que sería lo lógico, se me han quitado las ganas de todo eso, me he encerrado en el ritmo de vida de Barcelona, como deseando que todo lo que ahí hago quede aislado de mi vida "normal", que me sigue pareciendo que está en Madrid. Ya sé que eso no está bien (porque mi vida normal ya está en Barcelona), pero bueno, se me pasará, seguro. En realidad no tengo ningún motivo para quejarme, pero por lo que sea, durante dos meses no me ha apetecido entrar en ningún blog, y sin embargo os he echado de menos. Cosas raras que le pasan a uno...

El caso es que ya estoy en Madrid, de... ¿vacaciones? Bueno, si obviamos que he traído una maleta llena de libros y apuntes para trabajar (literalmente, y de las que no dejan llevar como equipaje de mano), que tengo una asignatura nueva por preparar, dos exámenes por poner, hondanadas de prácticas por corregir, curro con el doctorado, dentro de nada alumnos a los que dirigrir su proyecto fin de carrera... obviando eso, estoy de vacaciones. Trabajo tengo un rato, pero, lo que se dice ir a trabajar... poco. El 8 de enero sí porque es mi examen, y luego... el 16 de febrero se reanudan las clases...

Así que tendré tiempo (lo sacaré de donde sea) de disfrutar de Madrid, de volver a ver a los amigos, y seguro que de volver a postear. Y para cuado vuelva a Barcelona, espero que se me haya quitado la tontería.