jueves, noviembre 30, 2006

Alberto García-Alix

¡Este es mi nuevo profe de fotografía! Alberto García-Alix, premio nacional de fotografía, uno de los principales fotógrafos de España y uno de mis preferidos. Se le conoce sobretodo como el fotógrafo de la movida madrileña, que retrató como nadie ya que él mismo fue un personaje importante de esta época, pero tiene muchas otras fotos geniales. Hizo fotos de los que entonces eran sus amigos más cercanos, gente como Alaska o Camarón, y de otra mucha gente menos conocida. Me encanta la mirada tan personal en sus fotos y lo que para mi es lo más importante, que cada una de sus fotos cuenta una historia, toda una vida.

El curso son 5 días, 3 horas al día, para gente con cierta experiencia y conocimientos. Sólo hay 12 plazas y la selección era mediante carta de motivación y fotos de muestra. Desde luego motivación no me falta y quería que se notara en la carta, así que me la curré bastante, sin dejar de ser sincero. Bueno, el caso es que (supongo que por la motivación más que nada) Alberto me ha seleccionado. Me he enterado hoy al llegar al trabajo y llevo todo el día con una sonrisa de oreja a oreja. Mi jefe ha debido flipar al verme tan feliz.

Es una suerte grandísima poder aprender de alguien como él. Las academias más "prestigiosas" te cobran un riñón por enseñarte unas cosas que no sirven para nada. El problema en la fotografía es que tu profesor puede ser un tío muy reconocido, pero si lo suyo son las fotos de flores, sólo te puede enseñar a hacer fotos de flores porque, aunque sepa la técnica para hacer, por ejemplo, fotografía en la calle, le falta toda la parte artística. No te va a enseñar a leer una foto en la calle porque él no sabe. Mi último profesor se dedicaba a hacer sus bodegones imposibles. Se metía en el estudio, juntaba líneas, puntos círculos y movidas así y sacaba la foto. Me di cuenta de que cuando le llevaba las fotos que a mi me gustan (estos bodegones nunca me dijeron nada) me las comentaba como si fuesen sus bodegones. Esa diagonal ascendente da fuerza, ese círculo representa la plenitud... me desesperaba. Yo pensaba, pero ¡¿cuál es la historia?!, ¡!¿dónde se va la vista?!, ¡¿hay dramatismo?!... me daban ganas de estrangulare porque el tío no salía de su rollo. Supongo que eso pasa en todas las artes, pero en la fotografía muy especialmente. Unos son fotógrafos de bodegones, otros de retrato, otros de arquitectura... y suelen ser entornos muy cerrados, donde cada uno sabe muy poco sobre lo que se hace en otros entornos. Por eso es muy importante que realmente te gusten las fotos que tu profesor hace y que este sea tu estilo. Si no, en el mejor de los casos uno aprende técnica pura, y de eso hay para aburrir en internet.

Yo tengo conocimientos técnicos suficientes. No muchísimos, pero para hacer lo que quiero no hace falta mucho más. Lo que necesito es alguien que haga fotos que a mí me gusten para que me cuente cómo piensa él en el momento de buscar la foto, cómo se mueve con la cámara y cómo decide que ya tiene esa foto (ese instante y esa composición) que cuenta exactamente lo que él quiere contar, y entonces decide apretar el disparador. Por las fotos y por las entrevistas que he leído estoy seguro de que García-Alix me va a contar todo eso.

Bueno, vaya rollo os estoy soltando otra vez, hasta me está quedando mucho mejor que la carta de motivación, jeje... Pero bueno, el caso es que lo de la carta parece haber sido suficiente. Entendedme, es que estoy muy emocionado.

Hoy quería poner en radioblog una canción de las que escuché en el conciertazo del pasado martes pero acabo de prestar el CD a mis amigos ucranianos (ya que están muy apenados por no haber podido ir al concierto) así que lo haré cuando me lo devuelvan. De momento pondré una canción de Dulce Pontes que seguro que a mi amigo lugh le trae muchos recuerdos: Lela.

lunes, noviembre 27, 2006

Mi curro, mis jefes, mis compis...

Post editado: no volveré a postear en el estado de enajenación mental en que me encontraba esta medianoche.

Hace más de dos años que terminé la carrera y me puse a trabajar. No hace falta explicar que cambian muchas cosas, unas para bien, como empezar a tener algo de pasta, y otras para mal como... bueno, como casi todo lo demás, creo yo. El caso es que cada vez pienso más que en vez de ir adaptándome poco a poco, voy en sentido contrario, cada vez me siento más extraño en la empresa.

No me gusta nada trabajar para algo cuyos resultados me son absolutamente indiferentes por no decir repulsivos. Ya sé que el problema es que con "resultados" cualquier persona normal entiende el resultado para la empresa, es decir el beneficio, que no me puede ser indiferente porque sin él nos vamos todos al garete; pero no puedo evitar pensar que me gustaría que el cacharro en el que trabajo pudiese tener alguna utilidad en sí (por eso de sentirme util y porque a ello se le dedica una parte de nuestros impuestos). Primero me quejaba porque no me daban trabajo. Ahora tengo trabajo, hasta mola desde el punto de vista físico-matemático, pero no me conformo con eso.

Sin embargo mi problema de adaptación tiene más que ver con toda la parafernalia del mundo de las empresas, en el que siempre me he sentido como un percebe en el desierto. Especialmente mi situación, en una empresa grandísima, con jefes en vertical, en horizontal, además subcontratado, con lo que mi empresa no es la empresa en la que trabajo, sino otra donde también tengo un jefe que intenta que nunca me olvide de que mi empresa es la suya y los otros son "el cliente" (que le paga por mí el triple de lo que luego yo cobro)... Vamos, que quieren que piense que soy un consultor que va a solucionar la vida a los demás, a pesar de que la experiencia me demuestra día a día que para "el cliente" soy un pringao de los de una subcontrata con menos sueldo y derechos que los demás (en cuanto a comedor, parking...) aunque a ellos les salga por un pico. Así que termino con jefes de distinto rango, verticales, horizontales, por delante, por detrás... al final tengo tantos que ante la duda obedezco a quien sea por si acaso. Cada uno quiere que te comprometas e identifiques con ellos, que participes del espíritu de la empesa, blablabla... en fin, un coñazo.

Y por último, en lo que pensaba cuando me puse a escribir el post. En cómo cambia, si no la personalidad, sí las prioridades y la forma de pensar de la gente. Me pregunto si no debería preocuparme el hacer y pensar en unas cosas excesivamente parecidas a las que hacía y pensaba cuando era estudiante. Este post se gestó el sábado pasado, a las 2am en un bar, tomando cañas con unos amigos de la Universidad después de cenar por ahí para charlar con otro que trabaja en Touluse y no se le puede ver con tanta facilidad. Después fuimos a un bar en la zona de la calle del Pez, y la las 2 me di cuenta de que llevábamos horas hablando sobre si hay que comprar una casa en paises del este, o si mejor montamos una consultoría; otro decía que el negocio está en comprar una plaza de garaje en Madrid... En fin, hablando de negocios, de sueldos..., etc. Todo eso es muy útil pero es que no recuerdo haber tenido antes este tipo de conversaciones a esas horas, y la verdad es que me aburren soberanamente. No se si fue casualidad o si en algunos de ellos (a los que no conozco tanto y con los que nunca salgo) es algo habitual, pero a mi se me hizo muy raro y aburrido. Quizá es que no me adapto a mi ya no tan nueva situación de currante y me sigo empeñando en vivir casi como cuando era estudiante. El caso es que con la gente que salgo habitualmente, en lo último que piensamos es en cómo invertir el poco dinero que tenemos. No se me pareció una noche extraña.

Hoy radioblog está dedicado a los maños y mañas. Canción para un Maño, de Paco Ibañez (con Ñ, aunque en radioblog ponga "mano" e "ibanez") pedida, o más bien mencionada, por Corderetas, ha sido arrastrada penosamente hacia mí por una pobre mula escuálida, pero al final ha llegado. Y una canción del primer disco de otra maña, María José Hernández, que me ha pedido Madame: Palabras.



martes, noviembre 21, 2006

A por la octava

Por OCTAVA vez viajaré a Rusia, que se dice pronto. Por tercera vez pasaré todas las navidades en la Madre Patria (y me libraré de las de aquí ¡bien!). Volveré a los -20ºC, a la banya (esto merece post aparte, es una sauna seca en medio de un lago helado en la que luego te enfrias por inmersión en el mismo), a los mil conciertos y fiestas, a las reuniones del club en Macondo, a la maravillosa plaza roja, de la que jamás podría cansarme, a las interminables horas en metro y sus codazos, para cruzar los 60 kilómetros de diámetro de la ciudad. Sí, a ese metro grandioso, con sus escaleras infinitas, su "ostaroshno, dveri zakrivayutsya..." (esto es dificil de explicar, pero tenía que ponerlo), en definitiva a una ciudad donde TODO, absolutamente todo, es inmenso, desde la anchura de las calles y la longitud del metro hasta las botellas de cerveza (el botellín más pequeño es de medio litro, un tamaño que empieza a ser razonable, y no las miniaturas de aquí). Y sobre todo, la vuelta a encontrarme con mi chica y con mis amigos, claro.

Y escribo esto aunque falta un mes porque tengo que pensar mucho en todas estas cosas buenas para soportar lo que se me viene encima... La BUROCRACIA RUSA... sólo de pronunciarlo me entran sudores frios. Hoy ha comenzado un proceso que no por rutinario deja de ser una pesadilla: conseguir el visado. Consiste, muy resumidamente, en lo siguiente: mis amigos hacen un chanchullo con una agencia rusa, me mandan un fax, relleno un formulario, saco un seguro de viaje, pido cita en el consulado en un número que te cuesta 1,09 euros/minuto para que un disco te diga que todas las líneas están ocupadas, y así diez veces, pierdo dos mañanas enteras (una para solicitarlo y otra para recogerlo), primero los codazos en la puerta del consulado, luego aguantar a los bordes de los funcionarios (aunque alguno es muy majo, todo hay que decirlo, que ya me conozco a todos)... y luego la historia continúa allí. Empezando por las miradas del agente de aduanas nada más aterrizar que te hace pensar "ahora es cuando me mandaban a Siberia", las 20 veces al mes (literalmente, ¿verdad Jose?) que te piden el pasaporte por la calle, con esas gorras que acongojan un poco, ¿no os parece?, la aventura de registrar el pasaporte (dos veces estuve a punto de ser detenido por estos problemas)... En fin, podría escribir un libro sólo de anécdotas burocráticas rusas. Como cuando estaba en el Instituto de Aviación de Moscú, donde se pierde un día entero (os prometo que no exagero) para que te registren (en la Universidad, porque en la ciudad tardaron más de un mes, de ahí los problemas con la policia), o cuando me tuve que poner a tocar las maracas en el aeropuerto para demostrar a los policías que, efectivamente, eran maracas. Pero no todos los preparativos consisten en burocracia: ya tengo que ir comprando turrón y jamón serrano para mis rusos (o quizá para el agente de aduanas, quién sabe).

Pero todo esto merece la pena, vaya que si la merece. Así que para animarme con la que se me viene encima hoy toca otra vez música rusa, de mi querido conjunto Grenada, cómo no. Y como no dejamos de atender las peticiones de nuestros oyentes, también una de Ben Harper por petición de Madame.



domingo, noviembre 19, 2006

Después del huracán...

pues sí, la calma, y hasta la inspiración (encontré servidor para mi música, vuelvo a postear...). Mi madre llegó desde un demasiado apacible pueblecito inglés hace una semana dispuesta una vez más a dar la vuelta a las vidas de mis abuelos y mía, y una vez más ha vuelto sin conseguirlo. Hoy ha regresado llevando tanta gloria como paz ha dejado. Además de paz nos ha dejado una colección de recetas imposibles y una balanza de precisión para ejecutarlas. Es decir, que te gastas una pasta en ingredientes que no hay quien los encuentre, te tiras un buen rato preparándolo, y encima sabe a rayos, pero eso sí, es saníiiiiiiisimo. Ni que decir tiene, que mis abuelos, con 83 años, tienen mejores cosas que hacer. A mi me ha dejado una habitación como los chorros del oro y tan ordenada que ahora no encuentro nada, y el consiguiente cabreo. Pero bueno, en realidad no ha estado nada mal la visita. Hay que verse de vez en cuando y prefiero sufrir aquí el huracán que en Inglaterra la calma del pueblo más aburrido del mundo, aunque allí tenga la ayuda de la complicidad de su marido. Además es más barato que venga ella. Bueno, en realidad mucho no nos hemos visto porque he estado muy poco en casa pero para que no parezca que huyo de ella, ayer pasé toda la tarde en casa.

Hoy en radio blog, una oyente que se hace llamar Madame M nos ha pedido que pongamos este tema de Franco Battiato.

Radio Blog

A ver cómo explico esto sin parecer un frikazo... bueno, quien no entienda algo, ni caso. Que para entender el concepto no es necesario entender cada palabra de lo que voy a decir (pero por favor no me llameis friki, que yo también zufro mucho).

El resultado de esta historia son los reproductores que aparecen en la columna de la derecha y los pequeños que aparecerán en algunos posts desde ahora. El invento se llama Radio Blog y utiliza archivos rbs que sus usuarios alojan en algún lugar. Es decir, yo me registro, paso mis mp3 a rbs con lame, los subo a un servidor (qué servidor es un problema que me ha dado algunos quebraderos de cabeza, pero ese tema lo dejaremos para el nivel avanzado) y a través de unos archivos xml, se genera la lista de reproducción y, lo más importante, radio blog tiene noticia de la existencia de mis rbs en mi servidor (pasados unos días, espero), los incluye en su base de datos y cualquiera puede llegar a ellos desde la página de radio blog. De modo que uno puede, a) entrar en radio blog, buscar algo, y si lo encuentra (hay bastante música pero nunca lo que realmente busco) escucharlo ahí mismo, b) llamar al minireproductor en flash que tiene radio blog desde su propio blog y a la canción que quiere poner, como al final de este post, c) si uno está registrado, añadirlo a sus listas de reproducción, que llamada desde el blog convenientemente (con todo el código para reproductor, visualizador de portadas que por cierto las saca buscando en amazon, etc), produce lo del final de la columna derecha, d) pasar sus propias canciones a rbs y llamarlas desde su servidor (reproductor de arriba en la columna derecha) y e) cuando radio blog añada mis canciones a la base de datos general (creo que en unos dos días pero ando un poco esceptico), unificar los dos reproductores de la columna derecha. Así que ahora rezo para que se cumplan mis deseos y pueda ejecutar el punto d) pronto. En cualquier caso estoy como un niño con zapatos nuevos con el descubrimiento. En este momento estoy pasando a rbs un montón de cosas... Un poco de balalaika para celebrar el descubrimiento...



Esto, por ejemplo, es el minireproductor del apartado b) pero usando una canción que tengo por aquí. En particular del multi-instrumentalista ruso y gran amigo mio, director del conjunto Grenada hasta su muerte, en febrero de este año, Sergey Vladimirsy.

sábado, noviembre 11, 2006

Tiempo de cambios

Ya lo veis, resulta que mi blog es más pijo de lo que yo pensaba. Hoy se ha rebelado. Dice que está harto de su apariencia tan vulgar, que ningún template de blogger le llena y que quiere un cambio de look radical. Que no quiere parecerse a nadie, quiere tener su propia personalidad, sin usar plantillas sacadas de otros sitio, bajo amenaza de huelga indefinida.

Así que no he tenido más remedio que ponerme a ello (y de paso aprendo sobre la marcha un poco de CSS... vamos, las cosas que hay que toquetear para hacer todo esto, pa que nos entendamos). He empezado por el título. Luego llegarán los colores, la columna de la derecha sufriará también sus cambios... hay una cosa que me interesa especialmente, que es embedear música (¡qué horror! me sale este palabro antes que algo en español... pegar, incluir... no, no me sale una palabra exactamente igual). Vamos, lo que quiero es algo como youtube, que puedes incluir el video dentro de tu post, pero en vez de con vídeos con canciones, cada una de las cuales se representa por un pequeño reproductor en pantalla. Aún no he encontrado esto gratis, pero estoy casi seguro de que existe.

De momento nada es definitivo, cuando tenga tiempo iré probando distintas cabeceras, fuentes de letra, formatos, colores... (no, no me olvidaré de postear) así que nadie se asuste si cada día yolki palki tiene una pinta distinta o parece un Frankenstein. Solo será durante un tiempo para probar cómo le sientan los distintos modelitos que su creador (yo) le irá confeccionando. En cuanto se sienta a gusto con algo, así se quedará. Por supuesto, yolki palki tendrá muy en cuenta la opinión de sus lectores. En este post o en cualquier otro se puede ir diciendo qué cosas gustan o no, o gustaría que hubiese.

miércoles, noviembre 08, 2006

Justino el aventurero



Y seguimos en el Avantos... En un momento dado, conseguimos escapar de la carretera y hacer parte del camino por verdaderos idems. En un recóndito lugar, junto a un pedrusco con forma de menhir, nos encontramos lo que se ve en las fotos. Adherido en la parte superior un cristo pantocrator (se dice así ¿no?) de molde en cemento y apoyado en la inferior, una losa de mármol con una inscripción grabada:

El aventurero Justino Pérez falleció de muerte violenta a la edad de 25 años. Su desconsolada novia ya le ha olvidado. Está con otro. 21-Mayo-1903 R.I.P.

Nos asaltaron infinidad de dudas. No parece un epitafio muy común. Al menos si pudiera elegir el mío, no se parecería a eso en nada. Vamos a ver, ¿realmente esto es de 1903? sobre todo el cristo parece mucho más nuevo. ¿Cómo murió Justino? ¿quizá asesinado por su desconsolada novia?, y si ya le ha olvidado ¿por qué está desconsolada? ¿y por qué se preocupa de poner el cristo y la losa? Si en 1925 eran novios, la desconsolada señora debe llevar unos cuantos años muerta (pongamos 30), por lo que incluso si hubiese encontrado al sustituto de Justino en un viaje del IMSERSO y hubiera vivido triste y desconsolada hasta entonces, los misteriosos elementos deberían llevar ahí unos 30 años, y a mi me da que no. ¿Realmente existió Justino Perez?

Con estas y otras dudas, y la mala costumbre de pensar que google todo lo sabe, acudí rápidamente a internet para desvelar el misterio. Pero no hay nada de nada (o yo no se buscar bien). Y me extraña por que alguien debe conocer qué significa todo esto. Vale que no nos lo encontramos en la senda de los domingueros, pero tampoco estamos hablando de las más recónditas profundidades de la selva amazónica. ¡Lo tiene que haber visto mucha más gente!

Pues eso, que si alguien sabe, encuentra, o conjetura alguna respuesta, haga el favor de dejarla en la sección de comentarios, que para eso está. Gracias mil.

viernes, noviembre 03, 2006

Los domingueros y el monstruo de Avantos

El sábado pasado me convencieron para subir al Avantos (pico cercano a El Escorial y por ende, a mi casa). Me lo propusiron el sábado por la noche y allí estábamos, listos para la ascensión, el domingo por la mañana. Empezamos a andar desde el propio monasterio y la media hora estábamos insultando a todos los coches que pasaban porque: ¿para qué coño hacen una carretera asfaltada que sólo sube a un pico? ¿por qué hay tanto dominguero y nosotros somos los únicos que subimos andando? Y me refiero a dominguero pijo de El Escorial. Que en otro lugar yo mismo me hubiera considerado dominguero por hacer una marcha en domingo. A ratos subíamos por medio del monte, pero en otros tramos no teníamos más remedio que seguir la carretera. NO ENTIENDO, es que no me cabe en la cabeza qué coño tiene de interesante subir el Avantos en coche (o mejor dicho en cochazo, que nos adelantaba cada Mercedes de fliparlo), a toda hostia. O con los quads esos, que vaya vehículo más absurdo, con todos los inconvenientes de los coches y de las motos. Quizá la gracia está en el hecho de subir a toda hostia, o en el de contar la hazaña el lunes en el curro, o en la comilona que se pegaban luego en un pedazo restaurante que han montado al principio del camino, que tuvimos que acelerar el paso al pasarlo porque se nos revolvían las tripas ante tanta ranciedad. Uno va a pasar un día en el campo y termina a punto de ser atropellado repetidamente cada 30 segundos. ¡Qué pena! Hace muchos años desde la anterior vez que subí al Avantos, pero las cosas no eran así. Pero a pesar de todo pasamos un gran día, porque con esta gente uno siempre lo pasa bien, incluso en estas circunstancias. Con esta gente me refiero a los amigos que conocí este verano en Marruecos en un tren y sobre los que ya hablé en el post correspondiente.

Pero lo mejor fue lo siguiente: Encontramos a una modélica familia tradicional paseando por el monte. Sin saber que tenían el coche a un paso, en el arcén, inocentemente pensamos que habían llegado hasta allí andando, y les preguntamos el camino para el Avantos, por que andábamos un poco perdidos:

- Pero ¡si ya estais! ¡todo esto es el Avantos!
- Ya... pero, el pico Avantos...
- Por ahí... o... por ahí... no se, pero si seguís por esta carretera llegais a un pantano muy bonito. Si da igual por dónde vayais, aquí todo es muy bonito.


Así que ellos debían pensar que nosotros íbamos en coche. Mientras, Trini y el perro se miraban fijamente. Después, Trini deja de mirar al perro, con lo que todos pasamos a mirar a la familia, y a los pocos segundos dice Trini, tan tranquila:

- Señora, su perro me ha mordido.
- ¿Mi perrooooo? jajaja, habrá sido jugando...

Se suben al buga y desaparecen.

La escena, si no fuese por que la vi con mis propios ojos, hubiera jurado que pertenece a una obra de teatro del absurdo. Trini no gritó ni se sorprendió por el mordisco, y el perro en ningún momento ladró, gruñó o inmutó su cara de chiste. Simplemente esperó a que nadie mirara, y cuando Trini le retiró la mirada, le pegó un certero y silencioso mordisco, con premeditación y alevosía, que provocó a Trini una herida sangrante, como luego comprobamos. Al final ha tenido que vacunarse. Y, conociendo a la Trini, espero que los dueños también vacunen al perro.