
En 6 horas estaré volando hacia Moscú. Esta última semana de preparativos ha sido una locura, y de hecho en estas últimas horas sigo con ellos. La locura empezó como siempre con el visado, siendo esta vez especialmente grave (no se lo digais a Putin pero esta vez hay una irregularidad en mi pasaporte). Luego los regalos de Italia, dos kilos de café y libros de mi profesora de ruso para que se lo lleve a una amiga, un pedal multiefectos de bajo de regalo de mis amigos ucranianos, una botella de güisqui escocés también de mis amigos ucranianos, 5 tabletas de turrón, jamón serrano y lomo, mis libros de física, más libros de Italia y de los ucranianos, cedés, deuvedés, un cuadro que mi abuelo ha pintado para mi chica... y voy ayer y no se me ocurre nada mejor que comprar una y6FGr4$rddf (lo pongo en clave para que mi chica no lo entienda porque aún tengo esperanzas de que algún día entre en mi blog, no vaya a ser esta noche). Así que os podeis imaginar, sólo esto último ocupa exactamente la mitad de la maleta. Si en la otra mitad tengo que meter el resto de cosas, y ropa, no precisamente ligerita (-11ºC tendremos el martes, y bajando) y todo colocado de forma que la ropa amortigüe los golpes... Bueno, pues a pesar de todo parece que es posible. Me ha costado parte de la noche de ayer y varias horas de hoy pero... acabo de cerrar la maleta!!! Ahora hace falta que no reviente por el camino. Me siento capaz de escribir un tratado sobre el aprovechamiento del espacio (tan necesario en nuestras modernas soluciones habitacionales). Lo peor es que me va a dar pena desacer semejante obra de arte cuando llegue.
Preparativos aparte, ayer me despedí de la mejor forma posible, ¡la cena con la secta! Bueno, faltaban las divisiones asturiana y malagueña, espero que eso se solucione para la próxima (que me temo será en Tenerife). Pues sí, por fin conocí a Ani, Corderetas, Lamari (ya la conocía pero no como acólita de la secta), ví a Madame M (que claro que la conocía pero nunca está de más volver a encontrarse), y a una amiga de Corderetas a la que, como somos una secta tan poco sectaria, acogimos cariñosamente. No tengo mucho tiempo de hacer una crónica del encuentro (la maleta ha cerrado pero falta el equipaje de mano) para lo que remito al lector a otros blogs, pero me encantó. Espero que la próxima vez tengamos tiempo para prolongarlo nocturnamente, que entre apariciones televisivas, AVEs y curros varios hoy teníamos que madrugar todos. Estoy deseando que llegue el viaje a Tenerife que le hemos prometido a Corderetas. Sois una secta cojonuda!!!!!!
Bueno, seguiré posteando y comentando desde Moscú, pero no puedo prometer constancia, como comprendereis. También prometo que conseguiré que la rusa comente. Os dejo con una canción de ella (la canción es de Bolivia pero ella canta y toca todo lo que suena), y una de mis canciones preferidas de Mr. Zinc (aunque sea una versión), el Lobo López de Kiko Veneno. Está grabada a pelo en directo, aviso. La foto es de Alan Raeburn, el marido de mi madre, así que hoy todo queda en familia.














