domingo, julio 09, 2006

Día completo: tenis, barbacoa, helicóptero y Dylan

Día rarito el de ayer. Empiezo por mi partido de tenis de los domingos (adversario el de siempre), adelantado al sábado porque hoy por segundo finde vuelvo a Toledo, esta vez a un pueblo totalmente distinto al del finde pasado y por distintos motivos. El partido empezó mal porque sólo había dormido cuatro horas (tras cena de verano a base de picoteo de alimentos supuestamente exóticos en Faunia a cargo de la empresa y tres horas de diversos buhos para llegar de vuelta a Villalba). Me fui despertando durante el partido y al final gané 2-6/7-5/6-2/6-0. De ahí a Cercedilla, barbacoa con los de la uni. Para bajar la opípara comida, marcha campestre hasta la base de los bomberos forestales. Nos encontramos el helicóptero apaga-fuegos, el para nosotros muy famoso Super Puma, el de los problemas de la asignatura de helicópteros, del que hemos calculado todo lo calculable. Le decimos al encargado que si podemos verlo por favor, que somos aeronáuticos y tal, pero que en la Universidad es todo muy teórico y nunca habíamos subido a uno... al final el hombre, muy majo, accede. Aprovechó para hacernos un examencillo del que no salimos muy bien parados. Llegó a la conclusión de que somos familiares del profesor de helicópteros, que de otra forma no hemos podido aprobar. En fin, supusimos que no conoce a este profesor y por tanto que no era consciente del significado de sus palabras, así que decidimos que por esta vez le perdonaríamos.

A todo esto, perdido en el monte, me llama la madre de una amiga a la que di clases de física, que su hija ha aprobado, que qué contenta está, que muchas gracias, que me regala una entrada para ver a Bob Dylan y que la deja ahora en casa de mis abuelos. Así que me encuentro que tengo que andar una hora para volver a la casa donde tengo el coche, llegar a mi casa, coger la entrada, e ir solo a un concierto al que no pensaba ir. Llegué al concierto de milagro, justo cuando empezaba. Nunca había visto mi pueblo con tanta gente, atascos para llegar al campo de fútbol, cola kilométrica para entrar... Me encontré allí, antes de entrar, con el mismo que me encontré en el tren hace unas semanas, sobre lo cual despotriqué convenientemente en un post. Pero esta vez me vino de perlas porque esto me permitió avanzar muchísimo en la cola y entrar a tiempo (Bob empezó a tocar cuando mucha gente aún no había entrado). En ese momento me acordé de mi post y de medité sobre lo aprovechado que soy, de cómo ahora que me servía de algo el encuentro bien que me alegraba de habérmelo encontrado, etc. y llegué a la conclusión de que hacía bien, qué demonios.

Sobre el concierto no merece la pena escribir mucho, simplemente reproduzco dos comentarios que escuché en conversaciones ajenas por la calle mientras volvía al coche. La primera: "ha hecho lo que ha podido". Creo que no se puede ser más condescendiente. Teniendo en cuenta que tiene 65 años, seguramente no podía hacer mucho más, pero que haya hecho todo todo todo lo que ha podido... tengo mis dudas. Es que ni él ni ningún otro se movieron de su sitio ni un milímetro. No dijeron nada, ni hola, ni adiós, totalmente inexpresivos todo el concierto... Tocaron bien, eso si, pero vamos, como si te pones el disco, sólo que con la voz de Dylan más cascada si cabe. La otra opinión era "había un señor mayor, con un sombrero, que intentaba cantar y 20.000 gilipollas escuchándole". Me consolé pensando que al menos yo había ido gratis por lo que supongo que me puedo considerar no tan gilipollas.

Como ya dije cuando hablé del Galapajazz y del Viajazz, estos son festivales de jazz sólo al 50%. Este 50% incluye a lo mejorcito del mundo mundial en jazz. Los conciertos de Herbie Hancock y de Wayne Shorter que he visto no los olvidaré en mucho tiempo, como otros que he visto otros años. El orto 50% no tiene nada que ver con el jazz y son los conciertos estrella que llenan el campo de fútbol. Mientras no siga bajando el porcentaje de jazz, no me quejaré. Incluso me viene mejor, que los años en que había mas jazz me tocaba concierto casi a diario y la economía se resiente mucho.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

qué leen mis ojos! teniendo en cuenta la natural predilección de Davidik a la exaltación desmesurada de conciertos, fiestas, bodas, bautizos, romerías y jaranas(más aun si le salen gratis) una crítica que escrita por otro pasaría por flojilla, leída de su puño debe ser interpretada (hacedme caso que le conozco) como una cuchillada mortal a la ya renqueante carrera de Bob....lo siento Dylan, no se puede caer más bajo...
..en cuanto al tenis: tate preparao, cualquier dia perderás tu trono, ahahahah!>:)

Davidik dijo...

Ahora que has desvelado que tiendo a exaltar los conciertos (sobre bautizos, romerías etc. no haré comentarios, simplemente imagino que no lo dirás en serio...) mis lectores van a pensar que lo de Herbie Hancock y lo Wayne Shorter fue un truño, y bien sabes tú que lo de Hancock merece gran exaltación. Y lo de Wayne Mascorto, tú te lo perdiste, pero fue por el estilo. Lo que pasa es que elijo sabiamente los conciertos a los que voy (o mejor dicho, los conciertos por los que pago para ir). A ver si se te mete en la cabeza y dejas de pensártelo tanto cuando te propongo ir a un concierto.

En cuanto al tenis, jajaja! tu sigue, sigue recibiendo tus clases, que de nada te van a servir. Cuando creas estar preparado para medirte conmigo me avisas. Prometo postear resultado y crónica (objetiva) del partido.

Anónimo dijo...

...es cierto: el concierto de Herbie Hancock fue insuperable! Y para los lectores que hayan interpretao que pongo en tela de juicio el espíritu crítico de Davidik ¡OJO! Davidik es capaz de ser muy crítico y si peca de algo no es más que de un sano y alegre positivismo/optimismo/"allways-look-on-the-bright-side-of-life" tan poco frecuente (y sin embargo necesario) en estos días.Lectores: fiarse de Davidik.