A saber,
Los ricos: cuando llegaron, él se presentó como el asesor personal de Rajoy (entonces Rajoy era ministro de mr ansar). Luego descubriríamos que en realidad trabajaba en la sección de publicaciones peperas. Durante la obra nos visitaban con frecuencia para explicarnos lo caríiiiisimo que les estaba costando y para enseñarnos el Mercedes que se habían comprado, y con conversaciones de este pelo siguen, hasta el día de hoy.
El ex-banquero: tres cuartos de lo mismo que el anterior pero mucho más problemático. A poco de llegar aquí le jubilaron en el banco, y no paró hasta que le dieron la presidencia de la comunidad. Desde entonces, se acabó la fiesta anual para los niños, porque salía muy cara. Durante años en esa fiesta lo pasábamos todos como enanos, yo aún recuerdo cuando participaba en las gymkanas. Pero claro, que si compra las cocacolas, que si los globos, que si los sacos de patatas para la carrera, el huevo duro para lo del huevo y la cuchara... ¡es que te sale por un pico!. Nuestro querido vecino, el presidente de comunidad más tacaño que hemos tenido, ha encontrado nuevas formas de usar nuestro dinero, como instalar cámaras en los garajes o llaves en puertas internas de la plaza, que maldita la falta que hacen, y de paso ha conseguido no echar de menos sus viejos tiempos en el banco.
La loca: Se dedica a denunciar a todos. Ha puesto una denuncia a un vecino porque el niño llora (normal, tiene 3 meses) y le molesta el ruido, y le ha sugerido al padre que le pegue para hacerle callar. Ha denunciado a otro porque tiene un perro que ladra. Sale a la calle ex-profeso para buscar coches de vecinos que no estén perfectamente bien aparcados (aunque no molesten a nadie) y les deja una notita en el parabrisas y avisa a la policía (donde ya tampoco la aguantan). Y en general en las reuniones de vecinos intenta conseguir que se prohiba TODO. Nunca he conocido a nadie tan amargado.
Y muchos más... También hay que decir que hay muchos otros que son buena gente, sólo que de esos no tiene gracia hablar.
El problema del asunto es que en el centro de todo están mis abuelos, con quienes vivo, que desde siempre han sido el corazón de la comunidad. Es dificil explicar por qué, pero desde hace años recibimos una media de 5 visitas diarias, sólo de vecinos (de todo tipo, majos y asquerosos, excepto la loca que no visita a nadie). A mi no me molesta, porque estoy poco en casa y porque cuando estoy, estoy a lo mío, pero a veces pienso que en esta casa se podría hacer una serie que dejaría a aquí no hay quien viva a la altura del betún. No se si apostar por la cámara oculta o intentar que se terminen acostumbrando al rodaje, pero lo que a veces se ve y se oye por aquí merece ser admirado por el gran público. Ahora mismo, sin ir más lejos, la rica está hablando de la superboda de su hija, que va a ser portóloalto.
domingo, octubre 01, 2006
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


2 comentarios:
Eso te pasa por vivir en zonas adineradas (por lo que he creido entender). Claro que las zonas del sur de Madrid comparten algo con las afortunadas urbanizaciones de las afueras. Yo tenía unos vecinos hasta hace dos años, de raza calé (seamos correctos) que podían ser perfectamente unos cuarenta y que te tocaban, bailaban, cantaban y palmeaban toda la discografía de Camarón y aledaños... empezando a las cuatro de la mañana y acabando a las once de la noche. Y también eran ricos, no sé qué hacían en mi barrio. Los de al lado se amenazan de muerte a cada hora y los de al lado de los de al lado montan unos "devórame otra vez" con pelea mañanera incluída que es para verlos. Cualquiera se olvida de comprar azúcar...
Me gustaría ver a tus ex-vecinos calés y a mi vecina loca viviendo pared con pared. La que se podía montar...
Ya me dí cuenta escribiendo el post que iba a parecer que vivo en un barrio pijo, pero no es así. Vivo en Villalba en una urbanización con piscina y pista de tenis y todo eso, pero compartida por cienes y cienes de vecinos. En cuanto a los ricos, es que, a) no son tan ricos como parecen, y b) vienen a pasar los findes.
En cuanto al vecindario, conozco casos mucho más graves que los míos. Lo que no conozco es más gente que tenga su casa constantemente invadida por los vecinos. Desde luego en mi comunidad no se ha perdido la vida vecinal.
Por cierto, tengo que hacer una segunda parte de este post que me he dejado a otro que es para echarle de comer aparte.
Publicar un comentario