lunes, noviembre 27, 2006

Mi curro, mis jefes, mis compis...

Post editado: no volveré a postear en el estado de enajenación mental en que me encontraba esta medianoche.

Hace más de dos años que terminé la carrera y me puse a trabajar. No hace falta explicar que cambian muchas cosas, unas para bien, como empezar a tener algo de pasta, y otras para mal como... bueno, como casi todo lo demás, creo yo. El caso es que cada vez pienso más que en vez de ir adaptándome poco a poco, voy en sentido contrario, cada vez me siento más extraño en la empresa.

No me gusta nada trabajar para algo cuyos resultados me son absolutamente indiferentes por no decir repulsivos. Ya sé que el problema es que con "resultados" cualquier persona normal entiende el resultado para la empresa, es decir el beneficio, que no me puede ser indiferente porque sin él nos vamos todos al garete; pero no puedo evitar pensar que me gustaría que el cacharro en el que trabajo pudiese tener alguna utilidad en sí (por eso de sentirme util y porque a ello se le dedica una parte de nuestros impuestos). Primero me quejaba porque no me daban trabajo. Ahora tengo trabajo, hasta mola desde el punto de vista físico-matemático, pero no me conformo con eso.

Sin embargo mi problema de adaptación tiene más que ver con toda la parafernalia del mundo de las empresas, en el que siempre me he sentido como un percebe en el desierto. Especialmente mi situación, en una empresa grandísima, con jefes en vertical, en horizontal, además subcontratado, con lo que mi empresa no es la empresa en la que trabajo, sino otra donde también tengo un jefe que intenta que nunca me olvide de que mi empresa es la suya y los otros son "el cliente" (que le paga por mí el triple de lo que luego yo cobro)... Vamos, que quieren que piense que soy un consultor que va a solucionar la vida a los demás, a pesar de que la experiencia me demuestra día a día que para "el cliente" soy un pringao de los de una subcontrata con menos sueldo y derechos que los demás (en cuanto a comedor, parking...) aunque a ellos les salga por un pico. Así que termino con jefes de distinto rango, verticales, horizontales, por delante, por detrás... al final tengo tantos que ante la duda obedezco a quien sea por si acaso. Cada uno quiere que te comprometas e identifiques con ellos, que participes del espíritu de la empesa, blablabla... en fin, un coñazo.

Y por último, en lo que pensaba cuando me puse a escribir el post. En cómo cambia, si no la personalidad, sí las prioridades y la forma de pensar de la gente. Me pregunto si no debería preocuparme el hacer y pensar en unas cosas excesivamente parecidas a las que hacía y pensaba cuando era estudiante. Este post se gestó el sábado pasado, a las 2am en un bar, tomando cañas con unos amigos de la Universidad después de cenar por ahí para charlar con otro que trabaja en Touluse y no se le puede ver con tanta facilidad. Después fuimos a un bar en la zona de la calle del Pez, y la las 2 me di cuenta de que llevábamos horas hablando sobre si hay que comprar una casa en paises del este, o si mejor montamos una consultoría; otro decía que el negocio está en comprar una plaza de garaje en Madrid... En fin, hablando de negocios, de sueldos..., etc. Todo eso es muy útil pero es que no recuerdo haber tenido antes este tipo de conversaciones a esas horas, y la verdad es que me aburren soberanamente. No se si fue casualidad o si en algunos de ellos (a los que no conozco tanto y con los que nunca salgo) es algo habitual, pero a mi se me hizo muy raro y aburrido. Quizá es que no me adapto a mi ya no tan nueva situación de currante y me sigo empeñando en vivir casi como cuando era estudiante. El caso es que con la gente que salgo habitualmente, en lo último que piensamos es en cómo invertir el poco dinero que tenemos. No se me pareció una noche extraña.

Hoy radioblog está dedicado a los maños y mañas. Canción para un Maño, de Paco Ibañez (con Ñ, aunque en radioblog ponga "mano" e "ibanez") pedida, o más bien mencionada, por Corderetas, ha sido arrastrada penosamente hacia mí por una pobre mula escuálida, pero al final ha llegado. Y una canción del primer disco de otra maña, María José Hernández, que me ha pedido Madame: Palabras.



11 comentarios:

Jose dijo...

Buenos días. Davidik, sobre lo que hablaba en este post, tengo varias cosas que decirle. Los que usted piensa que son amigos muy buenos, etc, por supuesto que lo siguen siendo. Simplemente es que ellos tienen otras preocupaciones distintas. Hace unos años, no muchos, asistia a las conversaciones de mis amigos de la infancia fascinado y a la vez aburrido. Se dedicaban a hablar de trabajos, coches, hijos, casas, hipotecas, etc, etc, etc. Es como si de pronto todo el mundo se hubiera hecho mayor y responsable de un golpe. Yo, ajeno a todo eso, y con mis pensamientos en otras cosas muy distintas en la forma, pero semejantes en el fondo (ya que las preocupaciones, preocupaciones) son)intentaba evitar quedar con este grupo de personas,a pesar de haber sido mis amigos desde mis primeros años de vida. Yo seguia con mis estudios, mis nuevos amigos, mis viajes, y mis planes de futuro, en los cuales solo cabian nuevas aventuras, viajes, etc...
Pero ahi es cuando llega el momento crucial. Sin trabajo, sin dinero, sin casa, sin coche y no queriendo soportar la convivencia con sus padres ni un segundo mas. Y de pronto es cuando empieza a comprender la parte mas practica de la vida que llevan la mayoria de sus amigos. Y de pronto necesita tener trabajo urgentemente, y de pronto ve que la vida se complica y de pronto ve como no tiene tanto tiempo para dedicarlo a otras cosas mas interesantes y tiene que ocupar gran parte del dia en cosas que antes las hubiera despreciado (ahora tambien, pero no hay mas cojones que hacerlas).
Y poco a poco, se puede caer en el error (para mi lo es) de olvidar lo que de verdad le gusta, lo que de verdad le hace estar vivo, y se sumerge en ese océano de preocupaciones, hijos, hipotecas, etc.
Le comprendo, amigo, pero casi no hay salida para esto mas que aceptarla e intentar compaginarla, con el correspondiente agotamiento intelectual y físico. Solución: Vayase a vivir a una casita de madera en un pueblecito ruso. Dediquese a leer, escribir, cultivar, "granjear", eso sí, con una cuenta en el Sverbank con unos cientos de millones de rublos, para poder viajar cuando le plazca.
Tómese una copita de vodka a mi salud y no desespere en la espera del pu...visado.

Davidik dijo...

Gracias lugh. Sí, es un tema complicado. Creo que el post da una impresión de que llevo el tema faltal, y no es para tanto (bueno, en el momento de escribir el post original sí estaba fatal pero por otras cosas, y lo pagué con el pobre post, por eso luego lo edité). En realidad he asumido que ya no puedo viajar como cuando estaba en la Universidad y esas cosas. De verdad que no pienso mudarme a una dacha, al menos hasta que tenga esa abultada cuenta en el Sverbank :) Pero creo que una cosa es "ocupar gran parte del dia en cosas que antes las hubiera despreciado pero no hay mas cojones que hacerlas" (hipotecas, hijos... ¡no hijs de momento no!) con lo que estoy totalmente de acuerdo, y otra pensar en especular con una casa en Polonia un sábado por la noche en un bar. Creo que hay un punto de equilibrio lejos de descuidar esas cosas que no nos gustan pero pasamos por el aro como todo el mundo y lejos también de olvidar lo que a uno realmente le gusta. Pues a ese proceso de adaptación me refiero. Ando buscando ese punto de equilibrio. Ya he superado lo de querer mandar todo a tomar por culo e irme a esa dacha en el bosque. Ahora quiero no pasarme y llegar al otro extremo. Lo del visado va bian de momento. Este tema me recuerda a una frase de Gabriel Marcel que resume todo esto bastante bien:

Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando cómo vive

Anónimo dijo...

Ay, querido, quítese lastres en forma de antiguos compañeros. Mi vida, como usted ya sabe, es lo más caótico que nadie se ha echado a la cara en años. Mis padres me brasean y algunos amigos no me entienden. "El lado salvaje" también tiene sus desventajas. Por eso, en cuanto veo a dos funcionarios quejándose me voy de allí como alma que lleva el diablo. Cada uno que viva como pueda/quiera pero, por favor, que nos respeten los momentos de ocio, esos, que deberían igualarnos y no lo hacen. ¡Vayámonos a coger setas en el puente!

Anónimo dijo...

Mmm, vaya día para comentar este post...ufff,chungo.Tengo tanta mala leche en la sangre por culpa del curro, que creo que comentaré de nuevo cuando haya contado hasta 25.000.Empiezo: 1,2,3...mierda, no se me pasa...
PD: Gracias por la música...que nos hace mágicos (ejem, majicos).

Anónimo dijo...

Es una laaaaata el trabajaaaaaaaaaarl!!!

Besinos

Ani dijo...

Hola Davidik, sí, fué una noche extraña, ciertamente. Entiendo tu post tannn bien! Yo he tenido muchas veces esa sensación de no ser yo mismo, o estar en un sitio donde de pronto me he visto como arrastrada a comportarme de una manera que no concuerda con mi forma de ser. Quizás es que nos hacemos mayores.. ¡y es una lata! Creo que desde el momento en que te ha salido esa rabia ya estás luchando contra el sistema..., contra el quedarte estancado en un puesto obedeciéndo a diestro y siniestro..., contra verte metido en una vorágine de preocupación por el dinero, cuando nunca la tuviste (eso suele pasar cuando se consigue ahorrar algo, claro)..., y de eso tienes qu sentirte orgulloso, creo yo. A veces no tenemos más remedio que entrar por el aro de ciertas cosas, pero seguro que compensas con otras actividades lúdicas que te devuelven la ilusión y la esperanza en el ser humano. No sé si todo esto tiene sentido.
Pd. Siento un monton no haber podido conocernos ayer, seguro que habrá otra ocasión.
UN BESO FUERTE Y ÁNIMO CORAZÓN

Elena Astronauta dijo...

Pero... ¿con qué gente te juntas? LoL
Piensa que para quien de repente son tan importantes las responsabilidades supuestamente asociadas a la vida adulta siempre ha sido así, sólo que antes no había tenido la oportunidad de ponerlo en práctica.
Y son necesidades en su mayoría artificiales, y creadas para que no se medite sobre lo realmente importante. Siempre ha de quedar el pensamiento crítico. Un beso

Anónimo dijo...

Gran concierto, el de ayer, e inmejorable compañía. Ya te grabaré cositas de estos monstruos (¡que mira que son feos, los jodíos) je, je... Cuídate.

Anónimo dijo...

Llegué a 25.000 y me dio igual, porque la cosa se va agravando en el trabajo, así que comentaré de todos modos...ejem...no puedo, no tengo fuerzas. Sólo decir que yo también me ví en circustancias parecidas cuando todas mis amigas curraban de maestras,se iban a casar,comprar casas...Y yo seguía igual que hace 10 años, pero con más arrugas y no me veía reflejada en ellas. Lo que pasa es que tengo unas grandes amigas que cuando veían mi cara de agobio, se interesaban por mis cosas y cambiaban de tema, o por lo menos, lo intentaban.

Davidik dijo...

Ani, claro que tiene sentido. De hecho es lo mismo que yo siempre he pensado, pero después de esa noche tenía una sensación bastante extraña y no tenía claro ni qué pensaba yo de eso, asi que tenía que contarlo.

Desde luego, Madame, hacía muchísimos conciertos que no disfrutaba como ayer. La compañía, inmejorable no, nos faltaba Ani. A la próxima no hay kundalini yoga que valga ¿eh?

Elena, sea usted bienvenida en mi blog y muchas gracias por el comentario.

Besos a todos/as

Davidik dijo...

Corederetas! se nos han cruzado los comentarios y por eso no he dicho nada... Espero que pronto mejore todo en su trabajo. En fin, yo me quejo de lo mío pero está claro que pocos tienen la gran suerte de estar totalmente satisfechos con su trabajo. En fin, no tendremos los mejores trabajos del mundo, pero tenemos algo más importante (yo también aunque no sean los protagonistas de este post), unos amigos maravillosos. Besos