O mejor dicho, haciendo (aún con pinza en la napia) lo poco que estaba en nuestra mano para evitar lo inevitable en Madrid, el caso es que el domingo fui a votar con mis abuelos y pasé una de las mejores mañanas que recuerdo en mucho tiempo. No es lo que parece, me explico: Algunos ya sabéis que mi abuelo (con quien vivo) está malito y se fatiga tanto al andar que no puede ir por su propio pie más lejos que del salón al baño y de éste a la habitación (y no es que vivamos en una casita como la del príncipe). Total, que llevaba casi un año pisar la calle, todo el día sentado en el sofá, con la tele puesta, o (menos mal que puede continuar con una de las muchas cosas que le gustaban hacer) pintando. Así que un día compramos una silla de ruedas para sacarle de paseo. Pero en parte por fatiga y en parte por depresión, o por miedo (a la calle y a la silla), siempre que yo le ofrecía salir a dar una vuelta me decía que no. Menos mal que llegaron las elecciones, y como lo de votar para mis abuelos es más que sagrado, allá que fuimos (bueno, y que son de izquierdas, que si no le iba a llevar a votar Rita, jeje...). Así que cargué la botella portátil de oxígeno hasta arriba y poco a poco fui solventando los problemas normales que le surgen a un novato como yo cuando se pone a conducir sillas de ruedas (meterla en el coche, los bordillos...). Después de votar se animó a que le diese un paseo por un parque, luego a un paseo en coche por todo Villalba, que está irreconocible (para él). "¡Has visto! Han puesto aquí una fuente...". "Sí papá, la veo a diario desde hace un año...", etc. Volvió, como siempre ha hecho, a contarme batallitas poniendo como excusa cualquier cosa que nos encontrábamos "Con ese tipo de piñas, los chicos hacíamos unos puros que..." (ya veis, por entonces se fumaban las piñas, tengo que volver a ese parque), esas batallitas que alguna vez se me llegaron a hacer excesivas y que ayer me dí cuenta de que en el último año las he echado de menos. Tanto se animó al final que nos fuimos de bares, a tomarla (para nosotros cerveza, para mi abuela un vino, y una de bravas para los tres).Pues eso, no es por esas chorradas tipo "la fiesta de la democracia" que se suelen decir, y menos por los resultados, pero el caso es que el domingo mi casa fue todo un fiestón, y falta nos hacía. La foto es de mis abuelos hace poco más de dos años en Maldon, el pueblo donde vive mi madre, cerca de Londres. La música es del amigo Vinicius.
PD: Como todos los años por estas fechas se me echan encima los exámenes de la UNED con el agravante de que empieza photoespaña el miércoles, me he apuntado a seminarios, conferecias, ya me están pidiendo que prepare portfolios impresos para el taller del final de junio... Vamos, que me agobio mucho, así que actualizo poco en junio ya sabeis por qué es.


8 comentarios:
¡Qué foto más tierna!
No sabe hasta qué punto le entiendo, Davidik. Yo llevo desde las elecciones del 2004 con mi madre en un estado parecido. A rachas vivíamos casi en el hospital, a rachas le ponían un chute en plan Drácula y a casa. E incluso en ocasiones, se ha animado con la silla y le hemos dado un volteo. Ahora tiene un moto de esas para mayores y por lo visto, no hay quien la pare. Hoy estaba con fatiga y no ha salido, pero ayer bien que tuvo fuerzas pá votar al PP.¡Coño, podía haber tenido fatiga ayer!
Me alegro de su domingo un montón. A ver si se puede repetir. Bss
Me he alegrado mucho al saber del paseo del domingo.
Bueno, la derrota, con estos post, es más dulce: ¡Gracias!
Qué foto tannn bonita y qué post tan tierno... es justo lo que necesitaba leer hoy al llegar al trabajo. Me alegro que se haya animado tu abuelo a salir a la calle y ojalá podáis hacerlo más veces. Estoy segura que ellos lo disfrutaron tambien mucho.
Un besito fuerte
Buenas, yo me alegro muchisimo de que tus abuelos sean tan rojillos, y sobre todo que Ramon haya podido salir despues de tanto tiempo. Dele muchisimos abrazos y besos a los dos de nuestra parte.
Qué bueno, qué lindo post. ¡Qué alegría descubrir las bondades de gmail!!! me prestó mucho.
Un beso, me alegro de su paseo dominical. Que no sea el último.
Bs.
¡Ah! y mil gracias: tristeeeeeza nao tem fim, felicidade sim...
A mi también me prestó conversar con usted por gmail. Lo malo es que como ya le adelanté la historia, supongo que el post no habrá tenido mucha gracia.
Corde, allí en Maldon hay hasta atascos de motillos de esas, pero por más que mi madre intentó convercer a mis abuelos para que se compraran una, no hubo forma.
¡Míralos que majos!....bss
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