miércoles, septiembre 05, 2007

¿Qué decir?

Ayer escribí un post gigantesco. Una de las muchas cosas para las que me ha servido tener un blog ha sido para desahogarme, y ayer lo necesitaba. Aunque no daba nombres, y hablaba sobre mi opinión de algunas cosas de forma genérica, sin referirme directamente a mi propia situación, al leerlo casi me asusté de ver hasta qué punto me había desahogado. Aún sin dar datos, siquiera indirectamente, de lo que me pasa, me pareció algo tan personal lo que salió, que decidí no publicarlo. En un blog como éste, que por lo general sólo leéis mis amigos, me ocurre que termino por escribiro sólo para vosotros, por no ser consciente de que lo puede leer cualquier persona. Ayer me dí cuenta justo a tiempo. Tampoco es que hubiera pasado nada por publicarlo. Eran cosas que a los que me conocéis os puedo contar sin problemas, y que los que no me conozcan, probablemente no pasarían de la quinta línea. Y además, como no me conocen, me da igual. Pero por algún motivo no me siento cómodo publicando para todo el mundo algo que en fondo no deja de ser una situación muy personal, por mucho que en el post generalice. El caso es que de todos modos me sirvió de mucho. No hubiera escrito todo lo que escribí si no fuera por el blog, y aunque al final lo escrito no haya terminado aquí, ni en ningún sitio, he comprobado que escribir me sirve para poner un poco de orden en la cabeza. Como véis, el asunto del susodicho megapost inédito me trae de cabeza, con lo que no consigo tener ánimos para postear sobre cualquier otro asunto, mucho más trivial, que se me ocurra. Y casi ni para comentar. Así que como sólo tengo la cabeza para postear sobre una cosa, y cuando lo hago me arrepiento... pues eso, que no sé qué decir.

Ah, bueno, sí, algo diré: que el nuevo trabajo bien, gracias. No tan bien como pasar todo agosto en casa haciendo el vago, pero... creo que el cambio ha sido para bien.

5 comentarios:

Jose dijo...

Buenas. Si quiere comentar algo, ya sabe mi email, telefono, etc...
Espero que todo vaya bien.
Abrazos.

Anónimo dijo...

Si quiere escribir cosas de su vida más íntima (a qué hora desayuna, con qué cremas se depila...) puede enviármelo a mi mail y se lo guardo sin leerlo, lo prometo. Jur. Ahora en serio: ya sabe aonde paro, mozo. Pá lo que desee.

Davidik dijo...

Lo dicho, que tanto comerme el tarro (que si lo posteo, que si no...), pa ná. Está claro que sólo me leeis mis amigos. Está claro que podría contar cualquier cosa via post. Lugh, Madame y demás, en breve les contaré via telefónica de qué va todo esto. Necesito un poco de tiempo, que últimamente a penas paro en casa y en el nuevo curro no tengo ni tiempo ni acceso al internés. Al menos a mí,. me parece un asunto tenás (que diría mi colombiano amigo Jaime).

Anónimo dijo...

A veces nos pasa que es más fácil escribir las cosas que actuar o enfrentarnos a ellas. Al menos a mí me pasa...
De todos modos, como ya lo hemos hablado, sólo te digo una cosa. Que aquí tienes una maña, pá aguantarte las cosas más inverosímiles si las hubiera y pá acogerte cuando haga falta. Como una paloma recoge a sus mochuelos..., jejeje.

Sue dijo...

Yo a veces tb tengo esas dudas, sobre qué postear o no. Tú reflexiona y verás como al final el color de las cosas cambia.
Un saludito.