jueves, abril 24, 2008

El Workshop

Antes de empezar a hablar del workshop (por cierto, me gustaría usar otra palabra pero no se me ocurre ninguna traducción), responderé al último comentario de Norma. La fiesta muy bien, eramos muchos pero no tantos que no cupiésemos en la casa, como yo temía. Nos sobraron más de 10 botellas, entre ron, whisky, vodka y ginebra, así que ya tenemos para llenar muestro inexistente mueble bar. Y para invitar a las visitas que espero tener pronto. Tuvimos sangría preparada por un amigo de Irene. Lo que no sabe casi nadie (por suerte a esas horas quedaban pocos testigos) es que la cosa terminó como el rosario de la Aurora, llevando a una persona completamente inconsciente al hospital. Al final va a ser Irene la que tendrá que explicarme qué tipo de amigos tiene, y no yo a ella, como decía Madame.

Bueno, pues que sigo en Bremen. La ciudad es preciosa, casi de cuento, pero también es aburridísima y a las 9 de la noche las calles ya están casi desiertas. Una de las cosas que me gusta de estos centroeuropeos es que la gente va en bici a todas partes.

El lunes hubo cena con el resto de los del workshop. Como en general eran gente muy aburrida pensé no ir, pero luego me dije que antes que pasar la semana sólo, mejor intentar integrarme un poco. Nunca lo hubiera hecho. Son buena gente, pero aburridos y sosos hasta decir basta. Tres horas de cena y no hablaban más que de servidores, clusters, plataformas de desarrollo, compiladores... hasta las presentaciones sobre el proyecto que hicieron en el workshop eran más entretenidas. Por lo demás ya digo que son muy buena gente, y en el workshop me han tratado muy bien, pero desde luego la cena no me sirvió para solucionar mi problema de estar sólo en una ciudad aburrida.

Además, como mi parte en este proyecto es pequeña y bastante diferente a lo que hacen los demás, muchas de las cosas que se tratan no me incumben, y muchos días he podido escaparme mucho antes del workshop y mañana directamente no tengo que ir, así que día de vacaciones gratis. Estoy por pillar el tren a Hamburgo, que sólo tarda una hora, y darme un paseo.

Por otro lado, a pesar de lo adverso de las circustancias, he encontrado cómo entretenerme, y vaya que si me he entretenido. El miércoles vi que había un concierto de Dianne Reeves, y me saqué la entrada inmediatamente. El concierto fue increible. Es la segunda vez que la veo y no deja de sorprenderme, por la voz, por la energía que transmite (porque en Villalba lo tuvo más fácil, pero aquí, poner a saltar y bailar a estos alemanes tiene su mérito), y por el pedazo de banda que lleva.

Por otro lado, después de la famosa cena, se incorporó al workshop una ingeniera de Sogeti (empresa francesa) llamada Ekaterina (para los demás, yo ya la llamo Katia, y a los que le suene el nombre, menos cachondeito, ¿eh?). El caso es que parecía casi tan seria como los otros, pero cuando empezamos a hablar en ruso resultó ser una tia majísima. Desde entonces mis comidas del workshop han dejado de parecer un velatorio (los otros al principio lo fliparon al ver que entre nosotros hablamos en ruso pero ya se han acostumbrado). Esta tarde hemos quedado para tomar algo y seguir practicando el ruso.

8 comentarios:

A corderetas con mi alma: "Corde" dijo...

¡Dianne Reeves en Bremen al mismo tiempo que you! Tiene una suerte este chaval...
No me extraña que esté aburrido con semejante palabra (workshop) que lo dice todo y al mismo tiempo no dice nada.
Vaya a Hamburgo (seguro que ya ha ido cuando lo lea) y deje de conocer a todas las Katias del mundo, que usted busca el Guinnes y con ello hacerse rico, que lo sé yo...
Un besico.

Madame M dijo...

¿Que van a seguir practicando el ruso? ¡Usted es... ¡un marrano!

Davidik dijo...

Y me di cuenta de que la última frase se presta a confusión. A ver, me refiero a la lengua... bueno, da igual, mejor no intentar arreglarlo.

Anónimo dijo...

Workshop=Taller?

No sabe usted la envidia que me da!

Ani dijo...

Veo que al final ha encontrado usted cómo entretenerse, no hay nada como descubrir a alguien afín cuando uno se halla como en una isla.
Pero... ¿terminaron en el hospital? Esa sangría no me inspiraba mucha confianza sobre tgodo cuando ví, al chaval que la hizo, echar algo de una petaquita que sacó.
Supongo que todo acabó bien.
Vuelva pronto.
Un beso muy fuerte y disfrute del Taller.

Jose dijo...

Yo tambien practico el ruso...mola...jijiji

Anónimo dijo...

Yeeeeeah!!! workshop!!! cuánto glamour!!!
Besitos, muchos, muchos.

Madame, tiene usted razón, ¡¡son unos marranos!!!

Sue dijo...

Qué envidia Davidik! Y que sepas que eres como el baúl de la piker siempre de viaje.
:)