
Si ya es duro de por sí llegar de un viaje inolvidable y a las pocas horas tener que estar en el curro, imaginaos si además esto ocurre con tos y moqueo constantes y a las 7 de la mañana de camino al trabajo, el coche te deja tirado en medio de la carretera de la Coruña. Pero como a pesar del desastroso día de hoy sigo de muy buen rollo por el viaje, prefiero recordar aquí el viaje a Polonia y pasar de contar el día de hoy. Sólo una cosa, nunca echeis el aceite por encima de la marca del máximo (o al menos no 3 litros más que el máximo). Eso sí, en consideración con mi delicado estado de salud, permitidme que opte por la modalidad más sencilla, por puntos independientes.
· He decubierto los mejores albergues juveniles del mundo mundial: Oki-Doki en Varsovia y Mama's Hostel en Cracovia. Internet y desayunos gratis, el personal más majo que las pesetas, las habitaciones chulísimas... Recordad esos nombres cuando esteis en Polonia, de verdad que no he visto albergues parecidos. Os recomiendo que si una ventana no cierra bien, no os esforceis en exceso. Rompí la ventana del Oki-Doki con mi mano y me llevé un buen corte en el dedo.
· No sólo en Moscú hace frío. Es mejor no ir por la vida de veterano de Siberia y abrigarse bien, para no terminar como estoy yo ahora. Los últimos días andábamos por debajo de -10ºC.
· Los corazones: al principio nos parecían restos de San Valentín aún no quitados, pero no. Resulta que les encanta decorar todo con corazoncitos. Hasta una igesia vimos pintada con corazones, en plan hippy (y me refiero a la pintura original de las paredes interiores).
· Las polacas: ¡qué buenas están las jodías!... En fin, prefiero no abundar en el tema, no se me vaya a poner celosa mi rusa.
· Varsovia: una ciudad totalmente reconstruida tras la guerra, llena de historia. El casco viejo es precioso. El resto: se nota la influenca del comunismo. Una mezcla de arquitectura estalinista a imitación de Moscú (pero muchísimo más pequeña) y de modernos rascacielos. Oscurece muy pronto y la mayoría de la gente parece bastante antipática (seguramente se vuelvan más simpáticos tras conocerles). Tiene cosas curiosas como el ratro más grande del mundo en torno al viejo estadio de fútbol o el hecho de haber sex shops hipercutres por todas partes.
· Cracovia: completamente distinta. Increiblemente bonita, muy agradable y acogedora, con bares y clubs de jazz bien chulos, con muchísima más vida que Varsovia y con la gente mucho más abierta (se nota que es una ciudad de estudiantes). Es pequeña y muy cómoda. Además tiene un castillo con un dragón, y uno de los siete chakras del mundo. Me encantó.
· Los encuentros: Viajar a tu bola y de albergue en albergue te permite conocer a gente de lo más diverso. Me limitaré a la gente que hemos conocido bien (hemos salido por ahí juntos, nos hemos intercmbiado los datos, etc. y de hecho ya me estoy comunicando con algunos): Un grupo grande de portugueses, con muchisimas ganas de jashondeo con los que terminamos muy alcoholizados en el oki-doki para después continuar la fiesta por las discotecas de Varsovia... y hasta aquí puedo leer. Maartin (no es una errata, es que por esos paises se lleva lo de repetir las vocales), un belga aparentemente muy serio y que al principio no nos cayó nada bien pero al final resultó ser un tío muy interesante, con su propio sentido del humor. Agata y Paulina: dos polacas que hablaban un español muy correcto y un verdadero encanto como personas. Nos llevaron a los bares más interesantes de Cracovia y nos hicimos muy buenos amigos. Leona y Latara, unas holandesas que también querían ver buen jazz en Cracovia. También unas chicas geniales. Joe: un americano de 57 años que conocimos en un bar la última noche en Varsovia. El americano más antiamericano que he conocido. Odia profundamente a Bush y en definitiva a lo mismo y los mismos que yo odio. Daba gusto hablar con él sobre culaquier tema. Un tío muy inteligente, que ha vivido por medio mundo, habla un montón de idiomas... y andaba por Polonia de congreso. Su profesión:
chef de cuisine, como él decía. Hablé tanto con él que volvió mi afonía y aquí sigue. Luego se nos acopló una tía borracha, de Israel y residente en Texas, por supuesto pro-Bush... en vista de cómo iba a terminar aquello y teniendo en cuenta que no me quedaba voz, preferí retirarme a tiempo. Fijo que Joe se la quitó de encima rápido.
· Flavia, Monica y Leticia: Mis compañeras de viaje. Un verdadero placer viajar con gente tan maja, tan alegre y tan abierta, nos divertimos mucho juntos. Entre otras cosas alquilamos bicis en Cracovia y patinamos sobre hielo en pleno centro de Varsovia.
· La cerveza y el vodka: muy buenos y baratos. Sólo acordaos de pedir la cerveza fría.
· La religión: Me sorprendía que el catolicismo esté mucho más arraigado que en el resto de Europa y hasta exportan curas. Creo que en parte he descubierto el motivo. Las iglesias son preciosas, con un colorido y un amibiente muy distinto al de aquí (ya he comentado lo de la iglesia hippy). Los curas son mucho más jóvenes y por lo que nos contaron nuestras amigas polacas, más abiertos. De hecho hay misas especiales para jóvenes. Un ejemplo que me dejó de piedra: Ágata, un encanto de chica como dije antes, con 20 años y una forma de ser absolutamente propia de su edad, que vive con su chico, no quiso cenar nada por ser miércoles de ceniza. Está claro que en España la cuaresma la siguen básicamente personas mayores, opusianos y otra gente muy rara... ya veis qué diferencia. No os preoupeis, a pesar de todo, no me voy a volver católico.
· Austwitch: es un tema aparte y habría mucho que hablar. Me impactó una barbaridad. He aprendido mucho sobre la locura que allí ocurrio y creo que todos los libros las películas, los documentales... son datos muy fríos que no dan una idea de lo que pasó. Incluso después de verlo, y estando muy impresionado, creo que sigo sin poder imaginarlo completamente. Es una experiencia muy triste pero creo que hay que es importante verlo. El lugar impone muchísimo respeto. No tuve ni ganas de hacer fotos. Por suerte, nadie se ha atrevido a montar un negocio de todo ello (todo está tal cual quedó, la entrada es gratis, no hay bares ni nada parecido alrededor...), pero todo lo que pasó queda muy bien explicado en carteles.
He comprado música polaca pero tengo que escucharla un poco antes de meterla en el radioblog. Próximamente la añadiré.
Editando... aquí teneis.