lunes, mayo 28, 2007

Ejerciendo nuestro derecho al voto...

O mejor dicho, haciendo (aún con pinza en la napia) lo poco que estaba en nuestra mano para evitar lo inevitable en Madrid, el caso es que el domingo fui a votar con mis abuelos y pasé una de las mejores mañanas que recuerdo en mucho tiempo. No es lo que parece, me explico: Algunos ya sabéis que mi abuelo (con quien vivo) está malito y se fatiga tanto al andar que no puede ir por su propio pie más lejos que del salón al baño y de éste a la habitación (y no es que vivamos en una casita como la del príncipe). Total, que llevaba casi un año pisar la calle, todo el día sentado en el sofá, con la tele puesta, o (menos mal que puede continuar con una de las muchas cosas que le gustaban hacer) pintando. Así que un día compramos una silla de ruedas para sacarle de paseo. Pero en parte por fatiga y en parte por depresión, o por miedo (a la calle y a la silla), siempre que yo le ofrecía salir a dar una vuelta me decía que no. Menos mal que llegaron las elecciones, y como lo de votar para mis abuelos es más que sagrado, allá que fuimos (bueno, y que son de izquierdas, que si no le iba a llevar a votar Rita, jeje...). Así que cargué la botella portátil de oxígeno hasta arriba y poco a poco fui solventando los problemas normales que le surgen a un novato como yo cuando se pone a conducir sillas de ruedas (meterla en el coche, los bordillos...). Después de votar se animó a que le diese un paseo por un parque, luego a un paseo en coche por todo Villalba, que está irreconocible (para él). "¡Has visto! Han puesto aquí una fuente...". "Sí papá, la veo a diario desde hace un año...", etc. Volvió, como siempre ha hecho, a contarme batallitas poniendo como excusa cualquier cosa que nos encontrábamos "Con ese tipo de piñas, los chicos hacíamos unos puros que..." (ya veis, por entonces se fumaban las piñas, tengo que volver a ese parque), esas batallitas que alguna vez se me llegaron a hacer excesivas y que ayer me dí cuenta de que en el último año las he echado de menos. Tanto se animó al final que nos fuimos de bares, a tomarla (para nosotros cerveza, para mi abuela un vino, y una de bravas para los tres).

Pues eso, no es por esas chorradas tipo "la fiesta de la democracia" que se suelen decir, y menos por los resultados, pero el caso es que el domingo mi casa fue todo un fiestón, y falta nos hacía. La foto es de mis abuelos hace poco más de dos años en Maldon, el pueblo donde vive mi madre, cerca de Londres. La música es del amigo Vinicius.


PD: Como todos los años por estas fechas se me echan encima los exámenes de la UNED con el agravante de que empieza photoespaña el miércoles, me he apuntado a seminarios, conferecias, ya me están pidiendo que prepare portfolios impresos para el taller del final de junio... Vamos, que me agobio mucho, así que actualizo poco en junio ya sabeis por qué es.

jueves, mayo 24, 2007

De exposiciones por Madrid

Últimamente me he jartado a exposiciones. Como no suelo tener mucho tiempo para esto, lo que hago es que si por ejemplo salgo del trabajo a las 5 y he quedado con alguien a las 8 en Madrid (lo que últimamente ocurre con bastante frecuencia), para hacer tiempo, me veo una exposición, o dos. Es lo bueno de vivir tan lejos que no merezca la pena pasar por casa. El caso es que últimamente he tenido la suerte de ver unas cuantas muy buenas. Dos de ellas me han gustado especialmente. Si os interesan, daos prisa, ¡ambas terminan este fin de semana!!!!

Maras: La cultura de la violencia. De Isabel Muñoz (entrevista, fotos, más fotos, video buenísimo). Toda la obra de esta mujer es realmente fascinante. Son fotos absolutamente perfectas. Platinotipias giganescas (sales de platino en papel de acuarela) que dan unas texturas y unos tonos metálicos como no he visto en otros fotógrafos. Sobre todo, Isabel Muñoz consigue sacar del cuerpo humano todo lo que éste es capaz de expresar, que es muchísimo. La exposición se acompaña de un vídeo y textos escritos por ella donde analiza y trata de explicar el por qué de este fenómeno desde su punto de vista. La verdad es que no sabía casi nada sobre esta gente, criada en un ambiente de violencia y muerte continua, y de pobreza. Sus tatuajes son como un libro, un código secreto que contiene toda su vida. En las cárceles de El Salvador hay más de 35.000 mareros. Asesinos muchos de ellos. Sus tatuajes indican cuál es su mara (la dieciocho o la salvatrucha, las cuales se odian mutuamente a muerte) y muchas otras cosas, en forma de lágrimas en los ojos, tumbas, escenas de sexo y hasta de humor... Las imágenes impresionan, sin embargo, sus rostros no me transmiten ninguna maldad. Simplemente se ve que en una sociedad que no les ha ofecido ninguna alternativa, todo lo que tienen es aquello con lo que nacieron. No les importa morir. Para ellos su mara lo es todo, y serían capaces de matar incluso a su familia si la mara se lo ordenase. Es interesantísimo escucharles en el vídeo, ver cómo cuentan su historia (especialmente las mujeres) y cómo se relacionan y se dejan fotografiar por Isabel. Mientras el gobierno trata de frenar esto tan solo con leyes cada vez más duras (por ejemplo ahora les pueden enviar a la cárcel sólo por llevar un tatuaje de las maras), el problema sigue creciendo y ya no hay sitio en las cárceles para tantos. Desde luego este trabajo es un retrato perfecto del fracaso de unos gobiernos y unas sociedades (lo que, por supuesto, no justifica sus crímenes).

Madrid Inmigrante: Sólo por pasear por dentro del depósito de aguas del Canal de Isabel II merece la pena esta exposición. Seis fotógrafos muy diferentes hacen seis aproximaciones distintas sobre la inmigración en Madrid. Uno se mete totalmente en la vida diaria de las componentes de un equipo de futbol femenino ecuatoriano, otro descubre la vida de la comunidad marroquí de la mano de Hakim, otro capta el momento preciso, como diría Bresson, en las celebraciones de fiestas populares latinoamericanas, otro se muere por encontrar un chino que se deje fotografiar... Todos plantean su trabajo de forma completamente distinta (que por cierto explican muy bien en los textos) y utilizan distintas técnicas y formatos. Pero todos ellos reflejan cómo estas personas se integran mientras que al mismo tiempo tratan de conservar sus raices, cómo añoran su tierra, su familia, cómo luchan por salir adelante y sacar adelante a los suyos, los que han venido con ellos y los que se han quedado. Toda la exposición se ve muy sincera, pero sin dramatismos. Les podemos ver celebrando sus fiestas tradicionales, en sus trabajos, en las discotecas, en los locutorios (muy interesante un trabajo sobre locutorios en que se exponen sus conversaciones por messenger y las fotos que se envían y reciben). La edición de la exposición es genial. Distribuida a lo largo de la torre que lleva al depósito de aguas, cada piso muestra la obra de un fotógrafo, hasta terminar dentro del depósito con el equipo campeón de liga de futbol femenino. Ahí podemos esuchar grabaciones de sus voces, que hablan de trabajos de 16 horas diarias que ningún español quiere hacer, de una mujer que más que de la pobreza huyó de las palizas de su marido... y también del equipo de futbol, que simboliza su amistad, sus momentos felices, en definitiva lo que da un sentido a sus vidas.
Desde el punto de vista fotográfico, absolutamente genial, como siempre, Cristina García Rodero, retratando la latinoamérica que buye en el corazón de Madrid. También el belga Carl de Keyzer, con su trabajo en color sobre los chinos, ha sido todo un descubrimiento para mí. La foto que pongo aquí es suya y está tomada en un colegio chino en Madrid.

Dejo a Albert Pla para otra, que ahora no lo tengo a mano. La primera canción no necesita presentación, espero. La segunda la acabo de encontrar poniendo "maras" en radioblog. No tiene nada que ver con las maras salvadoreñas (no entiendo el árabe, pero por el tono no parece que hablen de eso) excepto el nombre (no, no esperaba encontrar una canción sobre las maras, lo busqué por hacer algo), pero el caso es que la canción está bien, así que la pongo.

martes, mayo 22, 2007

Cómo pasa el tiempo

Ya veis, Davidik anda melancólico. Hay quien dice que uno empieza a sentirse viejo cuando se te empiezan a casar los amigos. A mi eso no me afecta casi nada, la verdad, aunque es cierto que muy pocos de ellos se han casado.
Hace pocos meses fui a conocer a Guillermo, el niño que han tenido mis buenos amigos Oscar y Noelia. Y el sábado fui a Valladolid a conocer a Adara, una criatura preciosa que ha tenido mi amiga Nenyavië. Esto sí que me afecta mucho más. De repente te encuentras que esas personas con las que tantos momentos has compartido desde hace diez años, ahora tienen una personita a la que alimentar, luego la tendrán que llevar a la escuela, más tarde tendrán que soportar el pavo... de la noche a la mañana les cambia la vida completamente. De repente esos diez años parece que han pasado como un rayo, y a tus amigos ahora les ves completamente en otro mundo. Claro que a un hijo hay que dedicarle todo el tiempo del mundo, renunciando a muchas cosas, pero cuando ves la recompensa te das cuenta de que casi todas las cosas buenas que tienes en la vida no son nada comparado con eso. En fin, que me dan envidia, y que creo que se me está despertando el instinto paternal. Pero vamos, se me pasará (más me vale, porque de momento...).
En el otro post os dejé sin musica. Como siempre intento poner algo que tenga que ver con el post, hoy os pongo una nana celta que me gusta mucho.

jueves, mayo 17, 2007

La visita a Corde


Sobre algunos hechos del viaje a Tenerife, por vergüenza propia y ajena, sus autores prefieren permanecer en el anonimato, así que no diré quién hizo qué cuando cuente cosas como que alguien perdió las llaves de casa y sólo podíamos entrar y salir por el garaje y en coche; o que alguien pretendía pasar el coche entre dos pedruscos, y otro alguien pidió vigilar la piedra izquierda, aprovechaando este preciso momento para rayar el coche con la derecha; o que alguien sale de casa justo con lo necesario para no poder volver a entrar sin llamar y tampoco dejar salir a quien se queda dentro, y además sin monedero ni documentación; o que hay quien corta tomates con cuchara aún teniendo un cuchillo al lado... y así un larguísimo etcétera. Vamos que nos hubiera venido muy bien contar con algún miembro serio y responsable de la secta... (ay, no se si tenemos de eso...). El caso es que Corde ha conseguido aguantarme durante cuatro días, a pesar de mi insomnio crónico, de que le cambie todo en el ordenata..., bueno, y yo he conseguido aguantarla a ella, que también tiene lo suyo.

Tenerife me ha gustado. Es una isla muy bonita, por ejemplo, para pasar cuatro días, pero desde luego no para vivir un año. Las playas están muy bien y no están muy masificadas (supongo que en verano es otra cosa). La subida al Teide creo que es muy bonita, aunque a mí sólo me pareció muy blanca. Corde nunca me perdonará haberla hecho subir con semejante niebla. El propio pico del Teide y la bajada (por otro lado) sí la pudimos ver y me gustó. Los garitos interesantes brillan por su ausencia, exceptuando una tetería con una danzarina del vientre que, especialmente por mi llegada, desapareció. Ah, y algo que no puede faltar en toda crónica de viaje, es la cerveza. Hay dos marcas locales, a saber, Dorada y Reina. Dorada estaba tan mala que no me atreví a probar Reina y me pasé directamente a la Heineken.

En cuanto a la gente: Los isleños son gente tranquila, demasiado tranquila, y, entre otras cosas, parcos en explicaciones, lo que, unido a nuestro defectuoso sentido de la orientación, es bastante desesperante. En cuanto a personas concretas, uno, que tiene amigos hasta en el infierno, otra vez tenía un amigo local con quien encontrarse. El problema es que un cúmulo de circunstancias propició que el encuentro se produjera en condiciones surrealistas. Corde, convaleciente por culpa de una empanada de carne. Un amigo bastante peculiar de Corde (del que no daré más detalles no sea que lea el blog y no le guste lo que digo) decide tomar unas cañas conmigo. Y entonces aparece mi amigo y, bueno, la "conversación" entre los tres resultó, pues eso, una de las más surrealistas de mi vida. Pero sobre eso, mejor no doy detalles por lo que ya he dicho. También conocí a una pareja argentina muy maja.

Sobre las fotos... bueno, creo que tengo que hacerme aún con la nueva cámara, que la estrené allí. Menos mal que la camarera del último bar en el que comimos debía de ser una fotógrafa superexperta y nos hizo la única foto que tenemos con la que los dos estamos conformes, porque ya me veía currándome un montaje en fotochoff, ¿a que estamos guapos?

En definitiva, que a mi me ha encantado el viaje, que Corde es una anfitriona maravillosa (si no lo digo me mata) y, aunque con mi manía de querer ver muchas cosas la he dejado para el arrastre, yo creo que en el fondo también se lo ha pasado bien. Pues nada más, que luego Corde se me queja de post largos. Para la siguiente a ver si nos apuntamos alguno más...

domingo, mayo 06, 2007

De tó un poco

Habréis notado que para variar no estoy manteniendo muy actualizado el blog. Lo de no tener mucho tiempo para el blog es un círculo vicioso porque las cosas que a uno le pasan en la vida siguen pasando igualmente, aunque no actualices, entonces se van acumulando las cosas que quieres contar y por consiguiente aumenta el tiempo necesario para contarlas... en fin, que voy a actualizar el blog de golpe con esta especie de post de posts. Así podéis elegir tema para los comentarios. Sí, va a ser larguísimo, ¿algún problema?

- Aachen, Maastricht, Dusseldorf, Colonia, Munschau...

Pues sí, en todos estos sitios estuvimos. El viaje fue una pasada por varios motivos. Primero porque con una anfitriona tan maravillosa como Vane y unas compañeras de viaje como Elena e Inés es imposible no pasarlo muy bien. Segundo porque me encantó encontrarme con mi amigo Stefanos, que hacía años que no veía. Y cantar con toda la comunidad latinoamiericana de Aachen en la plaza de la catedral, y conocer a los amigos de Vane en Dusseldorf, y pasar el día con Leona en Maastricht, y encontrarnos en Munschau con Nacho y su chica, Linda, recién llegados desde Amsterdam para pasar con ellos los últimos días del viaje, aunque tuviésemos que hacer auténticas maravillas de logística para dormir los seis en la habitación de Vane. Tercero porque nos hizo un tiempo tan bueno que si nos descuidamos volvemos rojos cual alemán en Mallorca. Los cinco días, con sus correspondietes noches, andábamos en camiseta de manga corta y hasta nos tiramos en la playa del Rhin en Dusseldorf. Cuarto, por los efluvios cerveciles y herbáceos que nos invadieron (por cierto me encantó la cerveza vieja de Dusseldorf). Quinto por las fiestas debidas al día de la reina en Holanda. Entre otras cosas había un festival y terminamos (bueno, en realidad terminar, terminamos en el coffee shop) bailando como locos en un concierto de un grupo llamado Gasolina y por algún motivo todas las camaras de TV que había por ahí se ensañaron con nosotros. Esa noche también había fiesta en Aachen, y descubrimos que los Alemanes están muy pero que muy locos. Además de ver cosas tan curiosas como gente que sale de farra por la ciudad en tractor con remolque, lo mejor fue ser testigos de la romántica tradición de dejar un arbolito con cintas de colores, como el de la foto, en el balcón y frente al portal de la mujer amada, en la noche del 30 de abril. Los primeros días de mayo la ciudad queda muy colorida con árboles por todas partes. La operación para colocar el árbol de esta foto requirió de un gran despliegue técnico incluyendo antorchas con fuego y hasta un técnico de sonido encargado de transportar el radiocassette y ambientar toda la operación con la música de McGyver y Rocky.

- Sigo fotografiando

Los campus de fotoejpañña me han obligado a presentar un proyecto fotográfico, es decir, una serie de fotos que guarden una relación entre sí (que por cierto es como quiero que sean a partir de ahora todos mis trabajos). El caso es que no tenía tiempo de ponerme a hacer las fotos, así que tenía que apañarme con lo que tenía, lo que es un problema, porque no es fácil preparar una serie temática con fotos que no han sido hechas para relacionar unas con otras. Al final junté mis fotos sobre música y edité un trabajillo usando fotos de Julia en plena grabación, músicos en la calle y fotos de conciertos, y más o menos daba el pego. El caso es que parece que al final les ha molado y me han seleccionado para el taller de 35 horas con Gilles Peress, uno de los mejores fotógrafos del mundo dentro del reportaje. El tío ha sido durante muchos años director de la famosísima agencia Magnum y ha hecho reportajes impresionantes en Bosnia, Irán e Irlanda del Norte. El único problema es que voy a tener que hablar muy seriamente con mi jefe porque esto me obliga a coger una semana de vacaciones y si no quiero que mi verano en Moscú se quede en nada tengo que conseguir que me dejen compensar días en horas... bueno, es una movida un poco complicada y aburrida así que paso de explicarla, pero ya veré como lo hago, que yo no me quedo sin mi taller.

Continuando con la fotografía, os presento a mi penúltima criatura, una Brónica SQ-A de 6x6. ¿A que es preciosa? La última es una EOS 400-D que tengo desde ayer y me gusta mucho pero no es tan bonita. Bueno, he decidido que puesto que no pretendo montar un museo sobre historia de la cámara fotográfica (y puesto que se ha acabado el presupuesto hace tiempo), voy a parar de comprar cámara. Ya sólo me queda, para cuando vuelva a ahorrar, dentro de bastante tiempo, los focos.

Por último, una agencia, que no tengo ni idea de dónde ha sacado mis datos, me ha propuesto ser fotógrafo freelance. Desde que leo a Madame M, lo de freelance me suena muy mal, pero supongo que mientras no deje de hacer aviones, llegaré a fin de mes. En fin, que parece que todo lo relacionado con la fotografía me va muy bien, excepto que todo esto consume un tiempo que no tengo ni por asomo. A este paso veo que un día mando los aviones a la mierda...

- Mi primer bodorrio chispas

Al menos el primero de un amigo mío. Como era más que previsible (de la mayoría de mis amigos no lo esperaría, pero de este estaba clarísimo) ha sido, pues lo que viene un bodorrio estándar, con su iglesia, su arroz, su novia de blanco... en definitiva todos esos elementos que no pueden faltar en el "día más feliz de sus vidas" y que me dan mucho ajquito. A ver, que a mi me parece muy bien que cada uno se case como quiera y si les mola montar todo el circo que montan, pues genial, pero es que no me entra en la cabeza que a la gente le pueda gustar todo lo que vi ayer. Pero bueno, el caso es que como supongo que a mi colega (el que se ha casado) le haría ilusión que yo fuese, y pensando que entre el alcochol y que iba el resto del grupillo de colegas (los otros cuatro) a lo mejor hasta conseguía pasármelo bien, pues fui. Y así fue. Bueno, en la iglesia no es que me lo pasara bien, pero al menos me entretuve mirando y fotografiando las pintas que lleva la peña (bueno, llevamos, que hasta me tuve que poner corbata), que siempre es algo curioso etnográficamente hablando.

Como el grupo de colegas no es muy amplio, tuvieron que rellenar tres huecos de nuestra mesa con tres individuos que resultaron ser lo más granao del pueblo de mi colega el que se casó y a los que parecía que no les gustaba mi pelo ni las cosas que decíamos. En fin, que no hubo hostias porque soy muy pacífico y porque, aunque para mi gusto esto hubiera aportado una nota de originalidad a la boda (o más bien la única) no creo que les hubiera molado a los novios y sus familias. Y poco más, después de comer me puse a bailar (y continuar bebiendo) hasta que nos echaron, y la verdad es que ahí sí lo pasé muy bien.

Ya dije que sería largo, no se si habreis llegado hasta aquí... Os dejo una canción que simboliza mi viaje por Alemania.

lunes, abril 23, 2007

Aquisgrán

Pueblo sito en Alemania, también llamado Aachen, es el destino de mi enésima escapada gorroturística de este año (Corde, la próxima voy para allá). A mí lo de Aachen me suena a estornudo, así que me quedo con Aquisgrán, que queda mucho más solemne.

Allí estudia (entre otras cosas) mi amiga Vane (de los exiaestes) y como es costumbre en nuestro grupillo, cuando uno se va a estudiar fuera, los demás aprovechamos. Iré con dos habituales de este blog: Inés y Nacarilegea. De paso me encontraré con Leona, que vive cerca (en Maastricht, Holanda) y es una chica que conocí en Cracovia (por cierto, no veais qué cachondeo se traían conmigo en Polonia con las dos chicas que conocí, Leona y Beata). Espero poder ver a otro que debe andar por allí, mi amigo griego Stefanos, que fue compañero de habitación en Moscú, junto a otros estudiantes como lugh. Por si fuera poco, veremos también a Nacho Zinc, que andará de gira holandesa con sus Mr Zinc. Para el sábado pensamos ir a Dusseldorff. Creo que iremos otro día a Liege (Bélgica), y quizá a otro pueblo cercano llamado Monschau. Es lo que me gusta de esta zona de Europa, que hay muchas ciudades chulas, de varios paises, a tiro de piedra.

Pues nada más, lo de siempre: que no tendré tiempo de volver a postear antes de irme, que dudo mucho que me vaya a meter en los blogs desde allí, y que ya os contaré a la vuelta. La verdad es que estoy muy ilusionado con este viaje. Por el lugar y sobre todo por la gente con la que voy estoy seguro de que lo vamos a pasar muy bien.

Hoy en el radioblog toca música en alemán. Aprovecho para dar un poco de colorido al radioblog. Ya sé que los colores de hoy son un poco horribles pero no me encuentro en condiciones de encontrar una combinación mejor. Por cierto, a ver si me acuerdo y arreglo el radioblog del lateral, que lleva meses sin funcionar. Pasad un buen puente vosotros también. A la vuelta nos contamos. Besos.

PD: aún es martes y yo sólo pienso en el puente... qué semana más dura me espera.

jueves, abril 19, 2007

Marina y Andrey


Hoy no tengo mucho tiempo para postear desde el curro, pero es que es algo que debería haber posteado antes y con el estrés de esta semanita que llevo se me había pasado.

Conocí a Andrey y Marina hace tres años. Acababa de empezar a estudiar ruso en la Fundación Pushkin, y aunque estaba muy contento con las clases, echaba de menos tener más tiempo para practicar conversación (por entonces me resultaba dificilísimo hablar con Julia en ruso). Un día descubrí que en mi pueblo habían puesto una tienda rusa, así que entré, compré un poco de smetana y pregunté a la dependienta que si sabía de alguien que me pudiese dar clases particulares. Esta señora, llamada Sveta, me dio el teléfono de unos amigos suyos ucranianos, que no eran profesores, pero podrían estar dispuestos a darme clases particulares. También comentó algo de que eran músicos de latin jazz...

El caso es que llegué a la primera clase. Me recibieron con hospitalidad rusa (es decir, mucha hospitalidad) y por supuesto con té, así que fue entrar en su casa y ya me sentía como en Rusia. Marina habla un español absolutamente perfecto. Con un ligerísimo acento... gallego. Andrey habla un español muy gracioso, pero bastante bueno. Marina hace traducciones así que las clases me las daba Andrey. Intentó explicarme las declinaciones y tal, y la verdad es que como profesor no es muy bueno, así que le dije que sólo buscaba conversación. Y vaya que si conversábamos. En dos semanas, mi limitadísimo vocabulario incluía palabras como mesa de mezclas, filtro, compresor, resonancia, eco... Andrey es experto en sonido y grabación, además de un gran bajista de jazz. Marina toca el piano y también es buenísima. Con tantos intereses comunes no faltaban temas de los que hablar (en ruso, eso sí). Pronto descubrimos que otro interés común era la cerveza, y el té pasó a un segundo plano, en pro de litros y litros de cerveza. Las clases se empezaban a prolongar hasta la noche, preparaban comida para tomar algo con la cerveza, a veces cenábamos juntos. Hasta que me dijeron que yo era un amigo muy bueno y que no me podían cobrar por hablar con un amigo de cosas interesantes. Llevo tres años visitándoles con frecuencia, para hablar en ruso de cosas interesantes, para comer comida rusa, beber cerveza... en definitiva pasar una tarde agradable. Cuando Julia vino a España les conoció, y tocaron juntos, claro. También se han hecho muy buenos amigos.

A pesar de lo bien que tocan, durante muchos años no han conseguido formar un grupo estable y con conciertos frecuentes, y siempre me ha dado mucha rabia por ellos. Su último intento se llama Majalasna Sky Rose (nombre más que provisional del que no voy a contar la historia). Han encontrado un batería y una cantante y hay muy buen rollo entre ellos. Desde que vuelven a tocar en grupo se les nota tan contentos, que parecen otros. No me extraña, a mi me daba pena que tan buenos músicos no hubieran tocado por ahí en los tres años que les conocía, a parte de amenizar alguna que otra cena en algún restaurante.

Bueno, pues mañana viernes, cerca de Arturo Soria, Majalasna Sky Rose ofrecerá su primer concierto. Si podeis pasaros, seguro que os va a gustar. Aquí teneis una muestra de algunas canciones grabadas en sus ensayos.




domingo, abril 15, 2007

Sergey y Julia

La semana en Moscú pasó volando en régimen supersónico. La siguiente pasó sin posts (mis disculpas por ello). No sé si os he dicho que la fotografía consume muchísimo tiempo. Photoespaña se acerca y tengo que currármelo si quiero entrar en uno de los talleres de gente como Anders Petersen o Isabel Muñoz. Por cierto, hablando de fotos, he decidido usar la cabecera del blog para poner mis fotos más alargadas (que son muy muy pocas, así que de momento tenéis para rato). La anterior de los pájaros era en un pueblecillo inglés y esta es del otro día en Moscú.

No puedo dejar de volver a hablar sobre Sergey. Un año después de su muerte no dejo de asombrarme de lo que este hombre ha hecho. Para quien no lo recuerde, este señor tenía y tocaba más de 800 instrumentos de todo tipo y de todo el mundo. Componía, grababa y producía sus discos, presentó programas en radio y televisión; actuó en muchísimos países e incluso en el Royal Albert Hall; escribió libros sobre jazz, métodos de guitarra y enciclopedias de instrumentos musicales; realizó estudios de etnomusicografía, etc etc etc. También tenía otras facetas como una gran habilidad con la pintura y los idiomas.

Un año después de su muerte, aún continúan los trabajos de catalogación de su colección de instrumentos. Una colección que sigue sonando porque está a disposición de todos. También sigue el proceso de catalogación y digitalización de horas y horas de música que él mismo componía y grababa, instrumento a instrumento. Música que por cierto nada tiene que ver con el folk de Grenada y que es de una calidad increíble. Casi toda esta música ha terminado en unos casetes digitales llamados DAT que Julia está pasando al ordenata. Sin embargo en vida sólo editó dos discos de esta música. Ahora Julia ha editado otro que no me canso de escuchar.

Pero incluso más que un músico, para mí, Sergey fue un profesor. En vez de usar su habilidad para hacerse muy rico y famoso, se rodeó de su gente, enseñó música a cientos de jóvenes y niños (no sólo a tocarla, también a entender la música y los instrumentos de todo el mundo) y el resultado es que ahora, los actuales Grenada (la página está en construcción) y Grenadita están más activos que nunca. Siguen tocando, siguen aprendiendo, siguen reuniéndose en Macondo (que por cierto también lo creó Sergey) con amigos de todo el mundo. Recuerdo que una vez vinieron unos amigos de un grupo musical canadiense y les alojaron en Macondo.

Ahora los que eran alumnos de Sergey son alumnos de Julia. Ahora es Julia la que dirige las grabaciones y produce los discos. También es la encargada de aprender a tocar instrumentos que sólo tocaba Sergey para evitar que muchas canciones desaparezcan del repertorio. De verdad que es una labor colosal lo que está haciendo Julia, hay que verlo para creerlo. Y lo mejor es que a pesar de todo saca tiempo para nosotros cuando yo voy.

El día tres fue el aniversario de la muerte de Sergey. Fuimos más de cien personas al cementerio (un autobús lleno y muchos coches), de muchos países diferentes.

La pasada Semana Santa, cuando llegué a Moscú, Sergey acababa de morir. Yo le llevaba a Julia, por su cumpleaños, un instrumento hawaiano muy interesante, llamado xaphoon. Ella nunca lo había visto, pero prácticamente al instante (yo lo vi) comenzó a tocar una melodía, pensando en Sergey. Poco después la grabó con más instrumetos quedando tal como suena al final del post. Ahora los arreglos son algo diferentes, para que lo toquen todos juntos. En el cementerio Julia tocó con el xaphoon esta canción dedicada a la memoria de Sergey. También otras pocas canciones muy especiales y muy representativas de la vida y de la muerte de Sergey.

El día cuatro dieron un concierto muy grande en la sala principal del museo Pushkin. Cientos de amigos de todo el mundo, incluyendo embajadores de casi toda América Latina y otros países como Marruecos o India. No quiero ponerme sentimental, pero podéis imaginar qué emocionantes fueron esos días. Aunque yo no haya vivido en Moscú más que a ratos, Sergey me hizo sentir como una persona muy cercana a él.

viernes, marzo 30, 2007

Otra vez me piro...

...a donde siempre. Supongo que no hace falta que les diga dónde es, a estas alturas. Ya me sé de memoria como son estos viajes: Empiezan a planificarse desde que uno regresa del anterior. Hay que echar cuentas con los días de vacaciones, que son un bien escaso (aunque ya sé que pensáis que los míos son ilimitados). Hay que intentar llegar para las grandes ocasiones (iré al homenaje a Sergey en el aniversario de su muerte). Luego todo el rollo burocrático (invitación, seguro de viaje, varias llamadas a un 807, dos visitas al consulado...). Luego se acerca la fecha, crece la emoción, empezamos a planificar mil cosas. Empiezo a pensar en todo lo que voy a llevar: Música y películas para Julia. También necesita algunos programas para el ordenador. Algún regalo, para varias personas. El jamón, el chorizo y el lomo (no me perdonarían no llevarlo). Cosas de mi profesora de ruso, para dárselas a sus amigos. Parece que hay tiempo para todo, pero al final se echa la fecha encima y te das cuenta de que se te olvidan mil cosas, te acuerdas de que querías hacer un regalo a uno y a otro, y que al final no te ha dado tiempo a casi nada. En el último momento preparas la maleta (eso lo haré esta tarde) corriendo, mientras llenas el disco duro portátil de música y de películas...

Cuando el avión aterriza de repente te da igual todo, la música, los regalos... a todo el mundo le da igual (bueno, excepto el jamón, que más vale que lo hayas traído). Durante los 10 días no da tiempo a ver ninguna de las películas que pensábamos ver juntos, como mucho conseguimos ir a uno de los lugares planificados, no hay tiempo para visitar a muchos de los amigos a los que queríamos ver... pero todo eso te sigue dando más o menos igual. Lo importante es volver a Macondo, a los conciertos, al club... y por supuesto, muy por encima de todo, a estar con mi chica. Así que los 10 días pasan volando. Tan rápido como cuando fueron dos meses. En realidad la culpa no es del tiempo. Llega el día de volver, hasta cierto punto no tan triste como puede parecer. Regreso con las energías muy renovadas y listo para planificar el próximo viaje. Bueno, en este caso ya lo estoy haciendo. El próximo viaje (hispanorruso) es en el que ella viene, en verano.

sábado, marzo 24, 2007

Davidik, fotógrafo pofesional



Pues aquí estoy después de una semana dura dura. Tanto que ni para leer sus blogs he tenido tiempo. Por cierto, ya me estoy poniendo al día. Lean mis comentarios po dió, aunque no sean del último post.

Pues en esta semana, además de currar como un cabrón (y lo peor es que ya no me parece una situación tan puntual como al principio de la semana), ir al consulado (que me piro a las rusias ya!!!!), ver en el María Guerrro Marat-Sade (os la recomiendo, hacía muchísimo que no veía una obra de teatro tan buena), y hacer una entrevista de trabajo (Miguel, huelga decir que ni una palabra de esto en el curro, que aún no es seguro), he estado haciendo fotos:

Todo empezó cuando el sábado pasado me enuentro un mail de Silvia proponiéndome hacer unas fotos en Chueca para un reportaje en el Newsweek. La idea era fotografiar once lugares (varios bares y algunas tiendas). El problema es que no recibí la lista de sitios hasta el lunes, por lo que sólo tuve parte de la tarde y la noche del lunes y del martes para hacer las fotos y las del miércoles para selccionar, editar y enviar. Lo principal en estas fotos es que salga gente, ambientillo (que no ambiente, que esto es una revista para el yanqui medio). Claro, un lunes y un martes, con un frío que pelaba, no había ni Dios en ninguna parte. Así que puse a actuar a encargados y dependientes y casi a cualquiera que pasara por delante. En los bares me invitaban a cañas (no se cómo las últimas fotos seguían saliendo enfocadas), en la chocolatería a chocolate, en la bollería a bollos (esto de una bollería en Chueca suena raro, ¿no?). Sólo en la zapatería, la óptica y las dos tiendas de ropa no me invitaron a nada, pero no me quejaré. En un bar que tenía la barra llena y las mesas vacías, el dueño puso una botella de vino en cada mesa y dijo a los de la barra que les invitaba a pasarse a las mesas y plimparse las botellas, con lo que fue fácil llenarlo. Los americanos van a pensar que en los restaurantes españoles en vez de comer nos limitamos a empinar el codo. Con todo esto he podido dormir muy poco, pero lo he pasado como un enano. Lo mejor es que Silvia me dijo que le gustaban mucho las fotos y al día siguiente me dijo que al editor le habían encantado. Van a poner cinco (por el...) fotos mías en el artículo, lo que me supone una pasta que no está nada mal para tres días de curro. Además Silvia me ha nombrado su corresponsal oficial en Madrid. En fin, demasiadas emociones fotográficas para una semana en la que he pasado de hacer mis fotos como aficionadillo a publicar en Newsweek.

Os pongo una foto de la óptica (todos los que aparecen son los dependientes) y otra de la chocolatería, ya que no han sido seleccionadas por el editor. Las que aparecerán en la revista no puedo publicarlas aquí. Os pongo la primera canción decente que he encontrado en la página de radioblog y tiene que ver la fotografía. Es que hoy no me apetece currármelo mucho. L'album photo de un tal Aldebert.

lunes, marzo 19, 2007

Me estoy estresandoooooo!!!!!!

Hace mucho que no posteo ni comento. No es que no tenga nada que contar, todo lo contrario. Me pasan tantas cosas últimamente que no me queda tiempo para contarlas (especialmente os tengo que contar una cosa relacionada con la fotografía y hasta ahí puedo leer...). Hasta ahora para estos casos siempre quedaba el curro, pero ahora por una vez (y, espero, sin que sirva de precedente) en el curro estoy hasta arriba de idem.
Pues eso, os dejo ya, sigo currando, y os aseguro que dentro de una semana retomaré mis obligaciones blogueras. En cuanto a leer y comentar en los vuestros, tres cuartos de lo mismo, pero ya encontraré algún ratillo, espero.

domingo, marzo 11, 2007

Finde at Davidik's

Finde tranquilito... Bueno, eso pretendía en vista de lo que me espera las próximas semanas (en las que se me han juntado varios eventos sociales) y de las semanas precedentes, entre el trancazo y los hospitales.

En principio he conseguido justo lo que quería. Sólo salí el sábado por la mañana, a la clase de ruso, y un ratillo por Madrid el sábado por la noche. También tal y como pretendía he conseguido grabar una pila de DVDs (¿os acordais de la coleccion esa que hago desde tiempos inmemoriales?, bueno, ya queda poco, afortunadamente), ver una peli en casa (Blow-Up, de Antonioni, buenísima), actualizar mi CV, preparar todo el papeleo para mi noveno viaje a Rusia (para más detalles del proceso ver este post leyendo novena donde dice octava), hacer la declaración de la pensión no contributiva de mi abuela, hacer los deberes de ruso (¡por primera vez en muchos meses!, la profe lo va a flipar el próximo sábado), postear (eso lo estoy haciendo ahora) y revelar un par de carretes (eso lo haré ahora mismo).

Todo este rollo para llegar a la tesis del post que es que he descubierto que un fin de semana como este me estresa mucho más que todos esos en los que no paro por casa. Por tanto, la principal razón para no estar en casa es precisamente descansar, ergo, me tengo que independizar ya. Bueno, en realidad esto último hace tiempo que lo sé y el estrés de estos días en casa han sido más bien una confirmación más. Lástima que en la práctica las cosas no son tan sencillas. Algunas razones por las que me estreso en casa:
Mi madre, que no deja de darme el coñazo ni un segundo. Vive en Londres y es imprevisible por donde aparecerá. Puede ser por messenger, por skype o por gtalk, pero aparecerá, no menos de 10 veces a lo largo del día y siempre en el momento menos oportuno para contarme algo que no me interesa lo más mínimo. O mejor aún, cuando me manda por gtalk un mensajito del estilo "luego te llamo". Nunca entenderé esos mensajes. A veces añoro la época en la que las llamadas internacionales no eran nada baratas. Claro que luego tengo que llamar a Rusia y alabo a San Skype.
Mis abuelos: aquí el caso es completamente distinto. Mi abuelo pasa el día sentado en el sofá y conectado a una bombona de oxígeno. Mi abuela se cayó el miércoles (bueno, se la llevó el viento, literalmente, y luego la devolvió al suelo bruscamente). Por suerte no ha sido nada grave a pesar de que cualquiera diría que en casa la pegamos. No son, estrictamente hablando, personas dependientes, pero un poco de mi ayuda les ahorra bastante esfuerzos. Hoy les he ayudado bastante, y esto me ha hecho pensar en todas las pequeñas dificultades que para mi son triviales y sin embargo ellos tienen que resolver casi todos los días, ya que yo no estoy.
Mis vecinos: paso de volver a hablar de esto, todo está explicado aquí y aquí (esto parece un recopilatorio de viejos posts). El caso es que si ya de por sí me exasperan, hoy para colmo las visitas se multiplicaban para ver los puntos de la ceja de mi abuela. Encima el DVD tenía grabado el audio bastante bajo con lo que ni poniendo todos los controles al máximo podía evitar tener a los Plomez como fondo sonoro.

domingo, marzo 04, 2007

Les Luthiers

No conocía casi nada de este grupo de cómicos argentinos hasta que les vi actuar el pasado viernes. No se me hubiera pasado por la cabeza ir a verles si no fuese porque me lo propusieron los del grupo de ex-iaestes a mediados de diciembre. Las entradas no son baratas, pero mereció la pena. Por si alguien les conoce tan poco como yo les conocía hace unos días, diré que mezclan música y humor de una forma muy ingeniosa (como hace, salvando las distancias, Ron La La). Utilizan mucho los juegos de palabras y los dobles o triples sentidos (por lo que Julia no ha pillado algunas cosas al verles en youtube) y en general me gustó mucho su forma de usar le lenguaje. Hacen la música con instrumentos raros que ellos mismos fabrican (bueno, justo en lo que pongo en este post no, pero en los demás sí) y me parecieron unos músicos muy buenos, teniendo en cuenta que ellos también componen su música y que tocan música de todo tipo en sus actuaciones. Después de los siete gags recopilados de entre su larguísima trayectoria, se marcaron, a modo de bises, su rap Los jóvenes de hoy en día.

No sabría con cuál de los gags quedarme, pero como veo que nuestra secta no nos da los beneficios económicos que dan otras, voy a poner El sendero de Warren Sanchez (en dos partes), con el que abrieron el espectáculo. A ver si aprendemos algo y nos forramos como Warren. En youtube hay mucho más.

PD1: Por si alguien se ha quedado con ganas de escuchar la música polaca, ahora mismo la pongo en el post correspondiente.
PD2: He empezado a subir algunas fotos de Polonia.


lunes, febrero 26, 2007

Otra vez aquí...

Si ya es duro de por sí llegar de un viaje inolvidable y a las pocas horas tener que estar en el curro, imaginaos si además esto ocurre con tos y moqueo constantes y a las 7 de la mañana de camino al trabajo, el coche te deja tirado en medio de la carretera de la Coruña. Pero como a pesar del desastroso día de hoy sigo de muy buen rollo por el viaje, prefiero recordar aquí el viaje a Polonia y pasar de contar el día de hoy. Sólo una cosa, nunca echeis el aceite por encima de la marca del máximo (o al menos no 3 litros más que el máximo). Eso sí, en consideración con mi delicado estado de salud, permitidme que opte por la modalidad más sencilla, por puntos independientes.

· He decubierto los mejores albergues juveniles del mundo mundial: Oki-Doki en Varsovia y Mama's Hostel en Cracovia. Internet y desayunos gratis, el personal más majo que las pesetas, las habitaciones chulísimas... Recordad esos nombres cuando esteis en Polonia, de verdad que no he visto albergues parecidos. Os recomiendo que si una ventana no cierra bien, no os esforceis en exceso. Rompí la ventana del Oki-Doki con mi mano y me llevé un buen corte en el dedo.

· No sólo en Moscú hace frío. Es mejor no ir por la vida de veterano de Siberia y abrigarse bien, para no terminar como estoy yo ahora. Los últimos días andábamos por debajo de -10ºC.

· Los corazones: al principio nos parecían restos de San Valentín aún no quitados, pero no. Resulta que les encanta decorar todo con corazoncitos. Hasta una igesia vimos pintada con corazones, en plan hippy (y me refiero a la pintura original de las paredes interiores).

· Las polacas: ¡qué buenas están las jodías!... En fin, prefiero no abundar en el tema, no se me vaya a poner celosa mi rusa.

· Varsovia: una ciudad totalmente reconstruida tras la guerra, llena de historia. El casco viejo es precioso. El resto: se nota la influenca del comunismo. Una mezcla de arquitectura estalinista a imitación de Moscú (pero muchísimo más pequeña) y de modernos rascacielos. Oscurece muy pronto y la mayoría de la gente parece bastante antipática (seguramente se vuelvan más simpáticos tras conocerles). Tiene cosas curiosas como el ratro más grande del mundo en torno al viejo estadio de fútbol o el hecho de haber sex shops hipercutres por todas partes.

· Cracovia: completamente distinta. Increiblemente bonita, muy agradable y acogedora, con bares y clubs de jazz bien chulos, con muchísima más vida que Varsovia y con la gente mucho más abierta (se nota que es una ciudad de estudiantes). Es pequeña y muy cómoda. Además tiene un castillo con un dragón, y uno de los siete chakras del mundo. Me encantó.

· Los encuentros: Viajar a tu bola y de albergue en albergue te permite conocer a gente de lo más diverso. Me limitaré a la gente que hemos conocido bien (hemos salido por ahí juntos, nos hemos intercmbiado los datos, etc. y de hecho ya me estoy comunicando con algunos): Un grupo grande de portugueses, con muchisimas ganas de jashondeo con los que terminamos muy alcoholizados en el oki-doki para después continuar la fiesta por las discotecas de Varsovia... y hasta aquí puedo leer. Maartin (no es una errata, es que por esos paises se lleva lo de repetir las vocales), un belga aparentemente muy serio y que al principio no nos cayó nada bien pero al final resultó ser un tío muy interesante, con su propio sentido del humor. Agata y Paulina: dos polacas que hablaban un español muy correcto y un verdadero encanto como personas. Nos llevaron a los bares más interesantes de Cracovia y nos hicimos muy buenos amigos. Leona y Latara, unas holandesas que también querían ver buen jazz en Cracovia. También unas chicas geniales. Joe: un americano de 57 años que conocimos en un bar la última noche en Varsovia. El americano más antiamericano que he conocido. Odia profundamente a Bush y en definitiva a lo mismo y los mismos que yo odio. Daba gusto hablar con él sobre culaquier tema. Un tío muy inteligente, que ha vivido por medio mundo, habla un montón de idiomas... y andaba por Polonia de congreso. Su profesión: chef de cuisine, como él decía. Hablé tanto con él que volvió mi afonía y aquí sigue. Luego se nos acopló una tía borracha, de Israel y residente en Texas, por supuesto pro-Bush... en vista de cómo iba a terminar aquello y teniendo en cuenta que no me quedaba voz, preferí retirarme a tiempo. Fijo que Joe se la quitó de encima rápido.

· Flavia, Monica y Leticia: Mis compañeras de viaje. Un verdadero placer viajar con gente tan maja, tan alegre y tan abierta, nos divertimos mucho juntos. Entre otras cosas alquilamos bicis en Cracovia y patinamos sobre hielo en pleno centro de Varsovia.

· La cerveza y el vodka: muy buenos y baratos. Sólo acordaos de pedir la cerveza fría.

· La religión: Me sorprendía que el catolicismo esté mucho más arraigado que en el resto de Europa y hasta exportan curas. Creo que en parte he descubierto el motivo. Las iglesias son preciosas, con un colorido y un amibiente muy distinto al de aquí (ya he comentado lo de la iglesia hippy). Los curas son mucho más jóvenes y por lo que nos contaron nuestras amigas polacas, más abiertos. De hecho hay misas especiales para jóvenes. Un ejemplo que me dejó de piedra: Ágata, un encanto de chica como dije antes, con 20 años y una forma de ser absolutamente propia de su edad, que vive con su chico, no quiso cenar nada por ser miércoles de ceniza. Está claro que en España la cuaresma la siguen básicamente personas mayores, opusianos y otra gente muy rara... ya veis qué diferencia. No os preoupeis, a pesar de todo, no me voy a volver católico.

· Austwitch: es un tema aparte y habría mucho que hablar. Me impactó una barbaridad. He aprendido mucho sobre la locura que allí ocurrio y creo que todos los libros las películas, los documentales... son datos muy fríos que no dan una idea de lo que pasó. Incluso después de verlo, y estando muy impresionado, creo que sigo sin poder imaginarlo completamente. Es una experiencia muy triste pero creo que hay que es importante verlo. El lugar impone muchísimo respeto. No tuve ni ganas de hacer fotos. Por suerte, nadie se ha atrevido a montar un negocio de todo ello (todo está tal cual quedó, la entrada es gratis, no hay bares ni nada parecido alrededor...), pero todo lo que pasó queda muy bien explicado en carteles.

He comprado música polaca pero tengo que escucharla un poco antes de meterla en el radioblog. Próximamente la añadiré.
Editando... aquí teneis.

miércoles, febrero 14, 2007

POLSKA

¡Qué semana más larga! no puedo creer que aún sea miércoles. Hoy es San Valentín pero parece que aún fuese martes y 13 (aunque no creo en ninguna de las dos cosas) porque desde ayer he tenido que reiniciar al menos 20 veces el ordenador (no exagero). En estos momentos recuerdo con cariño cada momento que pasé en mi anterior curro, donde todo iba bajo Linux y los ordenadores no se apagaban en meses, sniff. Pero la principal razón para que se me esté haciendo interminable esta semana es que el domingo me voy a Polonia. Y aunque en cuanto a viajes últimamente no me puedo quejar, cuando tengo uno a la vista me emociono como un niño, como si llevase años esperándolo. La verdad es que me gustaría pasar toda la vida viajando sin parar (al menos así pienso ahora).

Aún no he explicado por qué me voy precisamente a Polonia y precisamente ahora. Bueno, por pura casualidad, en realidad un timo de mi empresa. Vale, lo explico, intentaré resumir, ejem... Me llega una promoción especial solo para empleados, 2X1 en billetes de avión. Hay que viajar entre enero y febrero (temporada bajísima) y comprar el billete en la misma semana que recibí la oferta (creo que allá por noviembre). Vale, hay que aprovechar, queda una hora para que se acabe la promoción. Convenzo a una amiga, ya tengo a alguien para el 2X1, seguro que luego se sumarán más amigos. Veo en internet un vuelo barato a Polonia y pienso barato/2=baratísimo, perfecto. Llamo a Halcón Viajes, digo que soy de tal empresa y que quiero el 2X1 con ese vuelo. "Con ese vuelo imposible, tiene que ser con Air Europa", me dicen (eso no me lo había dicho mi empresa, ufff...). Vale, "¿y cómo me sale?" "Pues tendría que ser saliendo el domingo, no hay vuelo el sábado". Bueeeeno, "¿y cuánto?" "Pues tanto". En fin, es más caro, pero pienso que from the lost to the river y digo "vale entonces se me queda en tanto/2=X". "No, es que el 2x1 no incluye las tasas, se le queda en X+Y". Uffff.... bueno, pues yo no me quedo sin mi viaje a Polonia, ¡ea! Encima todo esto desde mi móvil, porque no era plan de hacerlo desde mi sitio, con el jefe delante, cuando le acababa de pedir las vacaciones para Rusia, así que sin internet, estaba vendido, tenía que quedarme con lo que me propusieran. Total, lo compro, y como había previsto, más amigos se unen después, lo compran por su cuenta, por internet, claro. Resulta que al final les cuesta ¡exactamente lo mismo! (sí, y con los mismos vuelos). Atención a la jugada: La promoción "especial para tí" no era tan especial. Cuando fui a la oficina a por los billetes todo el escaparate era el anuncio de exactamente esa misma promoción. Por otro lado Air Europa subió sus precios justo durante la semana del 2X1 de modo que el vuelo más barato que yo encontré en internet y quise comprar era con LOT, pero cuando pasó la "promoción" Air Europa volvió a su precio normal de temporada-baja-con-4 meses-de-antelación, que era incluso menor que el de LOT y por eso a mis amigos les apareció como el más barato. Conclusión, que me han timado y que son todos unos cabronazos, eso está claro, pero oye, gracias a eso el domingo me piro, y no veais la falta que me hacía. Si no me hacen la 13/14 ni me doy cuanta de que lo que más necesitaba era pirarme la próxima semana. Ni verano, ni puentes... tiene que ser ahora. Además me encanta saber que voy a viajar cuando nadie más lo hace (aunque haya tenido que gastar 5 días de vacaciones). Eso sí, la próxima oferta se la van a meter por donde les quepa. Lo digo porque, no os lo vais a creer pero (osea, os lo juro) escribiendo este post me ha llegado un mail de mi empresa con "nuevas ofertas de Halcón Viajes" (Miguel puede dar fé, que también lo debe haber recibido, ¡Miguel, no te fies!). Luego ha sido muy curioso el proceso de adquisición. Ir a la oficina, pagar la mitad, te dan un justificante de la reserva, llamar por telefono una semana antes, volver a la oficina, pagar la otra mitad... acostumbrado a sacar los billetes de avión por internet, esto de hacerlo en persona, con reserva y tal, y sobre todo que te vendan lo que ellos quieran, se me ha hecho muy raro.

El resto, lo típico, albergues juveniles, que son bien baratos. Y, aunque pensaba que por primera vez en años iba a hacer un viaje sin tener amigos esperándome en el destino, resulta que una amiga me dijo ayer que tiene un amigo polaco-segoviano de Erasmus en Varsovia... total, ya nos hemos puesto en contacto... así que de vuelta a las fiestas Erasmus, como en Italia.

Para variar un post larguito (creo que vuelvo a superar a Corde, jeje), a pesar de lo cual aún me queda media hora para salir de la oficina. Lo dicho, un día muy largo y una semana muy larga. Como no estoy en casa, me apañaré con la música de la página de radioblog: Una canción de los polacos Kroke (muy buenos, leed a Lugh para más información), y con permiso de Norma, por su post de hoy, My funny Valentine.



jueves, febrero 08, 2007

El blog de Kseniya

(Post cedido amablemente por Lugh)

Ayer lugh me descubrió un blog que me tiene entusismado. Además, supone la solución a todos mis problemas a la hora de postear. Me explico. Resulta que una de las chicas de Grenada, Kseniya, tiene un blog donde escribe, entre otras cosas, sobre las actividades en Macondo. En su último post hay muchas fotos, tanto de la fiesta de Panamá (el señor con la barba blanca es el embajador) como de la nochevieja, y varios vídeos (uno en medio del post pero más enlazados al final). Para mí es una suerte conocerlo porque siempre tengo el mismo dilema: por un lado me apetece contar mis andanzas con Grenada, cada fiesta, cada concierto, poner fotos... en definitiva acercaros lo más posible a lo que hago en Moscú; por otro lado no quiero hacer un blog temático sobre Grenada ni sobre Rusia. Así que he aquí la solución, un simple link. Ya sólo faltaría que entendieseis ruso, pero bueno, entre los vídeos y las fotos os podeis hacer una buena idea de las cosas que allí pasan. Ah, casi todas las fotos las hice yo, por eso no se me ve en ninguna. Os recomiendo que echeis un vistazo a los vídeos. Aunque no se trate de un concierto propiamente dicho, sino de una fiesta entre amigos, y aunque estén grabados con una cámara de fotos, con la consiguiente pérdida de calidad, os podeis hacer una idea del tipo de música que hacen y de ese amibiente del que os hablaba en el que todo el mundo puede participar. Kseniya es experta en bailes latinos y enseña a bailar a varias personas, incluido yo cuando estoy allí y tengo tiempo de pasarme por sus clases.

Y de paso, otros dos blogs. El de Miguel, que no pasa el cada vez más severo filtro del trabajo, por lo que no puedo corresponder al seguimiento que él hace mi blog (ya lo siento), y el de su amiga Isa, que ha llegado a mi blog a través del de Miguel. A los dos, muchas gracias por comentar.

Hoy ni fotos ni radioblg ni ná, que va siendo hora de que me ponga a currar. Ah, y aunque no tenga nada que ver, no puedo dejar de decirlo, ¡qué buena la exposición de Escher! (en Plaza de Castilla, Madrid).

martes, febrero 06, 2007

Mi agenda

Bueno, pues ya pasaron los exámenes. Otra vez se acabó el estudiar y por fin tengo tiempo para todo lo que no he podido hacer en estos días.

Vamos a ver... empiezo por consultar mi PDA (Papel De Apuntar) y leer la lista de las cosas que pensaba hacer "en cuanto termine los exámenes":

· Llamar y quedar con mi amigo Jaime, que aún no hemos podido vernos en lo que va de año.
· Revelar no se cuantos rollos de b/n, llevar a la tienda otros muchos de color, escanear negativos, seguir aprendiendo photoshop y tratar muchas fotos (de los negativos escaneados y de digital), salir mucho más a hacer fotos, empezar a trabajar en estudio... vamos, muchíiiisimo trabajo de fotografía.
· Ver "Lo que sé de Lola" y otras pelis que tengo en lista de espera.
· Empezar a hacer los deberes de ruso.
· Ir a concietos del interparla.
· Preparar una quedada con comida rusa que prometí a los de fotografía.
· Empezar a hacer los deberes de francés.
· Grabar CDs de Grenada para la secta y un DVD para ani.
· Visitar a unos amigos muy buenos que hace meses que no nos vemos y además han tenido un hijo.
· Preparar el viaje a Aachen con los colegas de la Universidad.
· Preparar el viaje a Rusia en semana santa.
· Leer algo sobre Polonia.
· Otro par de visitas a amigos que no detallaré para no aburrir más, pero una incluye servicios informáticos.
· Instalar linux y todas esas cosas en el nuevo ordenata y mudanza de archivos en general.
· Preparar y enviar CVs a dos empresas rusas.
· Postear.

Pero al final hoy, entre unas cosas y otras, no he podido hacer nada de eso excepto lo último, aunque sí me han surgido nuevas cosas:
· Exposición de Escher mañana.
· Concierto de Olga Román el jueves.
· Concierto de la Rumbossa el sábado.

Sirve de poco tachar una cosa de la lista si a cambio añado tres, digo yo. No se, yo antes no tenía tanta vida social. Y no me quejo, al contrario, si son todo cosas que me gustan y me apetecen mucho, pero no me direis que no es un poco estresante también. A lo mejor la solución es dejar de usar el Papel De Apuntar... Y claro, con tantas cosas, luego llegarán los exámenes de junio y me quejaré en un nuevo post de no haber estudiado nada durante el cuatrimestre y de tener que encerrarme a estudiar todo antes de los exámenes, y de hecho me encerraré, y los quehaceres volverán a acumularse en la lista... si es que no se quien me mandará a mi meterme en tantos fregaos. Bueno, de momento mañana cojo la cámara de fotos, que tengo un mono...

Hoy la música de Olga Román, para no romper la línea editorial de la secta en los últimos días.

miércoles, enero 31, 2007

¡Y Voló!

No descubro nada nuevo si digo que no me hace mucha gracia mi trabajo. Pero alguna satisfacción tenía que dar, aunque sea tras cuatro años. Y la satisfacción de alguien que trabaja en el diseño de un avión es verlo volar. Tengo que empezar por explicar de qué va el trabajo, porque no es un avión común, de hecho es el primero de este tipo que se hace en Europa. Consiste en un avión que lleva atrás pegado un palito de unas tres toneladas. En vuelo, este palito se despliega (ver foto) y se controla su posición mediante unas aletas en la punta. Luego se extiende hasta aproximadamente el doble de su longitud (es telescópico, pero en la foto sale retraído) y cuando está así, se mete por un agujerito que tiene otro avión. Una vez acoplados los dos, le transfiere varias toneladas de combustible. Luego se desacopla y se recoje. Como veis, todo tiene un símil sexual claro (y más si cuento que yo en concreto tengo que usar un stick que vibra), pero en realidad a mi todo esto de los aviones copulando no me mola nada.

Bueno, pues a pesar de ello ayer pasé nervios. Fue el primer vuelo, el del la foto. Al fin y al cabo es un año trabajando en esto (vale, tampoco me he matado a trabajar, pero algo he hecho) y en total son más de cuatro años años del trabajo de cientos de personas para poner esto en el aire, y ya que uno se lo ha currado, lo suyo es que vuele ¿no?, bueno, y especialmente por la gente que iba dentro (incluso teniendo en cuenta que uno de ellos es mi jefe). Por muchos cálculos que se hagan, uno nunca termina de creerse que eso vaya a volar hasta que no lo ve. Durante la mañana el departamento era un hervidero de nervios. Después de comer el avión despegó y fuimos a la sala de reuniones a seguir el vuelo en directo. El vuelo se filmó desde otro avión que nos transmitía la imagen, así que pudimos ver todo según ocurría, además de ver todos los datos del vuelo, que llegaban por telemetría y escuchar las conversaciones. Las comunicaciones eran bastante malas y teníamos muchísimas pérdidas de señal, pero en cuatro horas de vuelo dio tiempo de sobra a ver todo funcionar. Una vez vi que eso subía y bajaba y se extendía bien (tras unas dos horas) me fui. En la sala había botellas de cava y unos pastelitos que tenían muy buena pinta. Yo pensé en abrir las botellas cuando vimos que el avión volaba con el cachirulo desplegado, pero parece ser que ahí el cava no lo tocaba ni dios hasta que el avión hubiese aterrizado (también tiene su lógica) así que me fui a mi casa. Por lo que se ve hubo fiesta y esta mañana el departamento también parecía una fiesta, con todo el mundo sonriente y más animado de lo habitual, y sobre todo mucho más tranquilos. Al fin y al cabo todos nos hemos quitado un peso de encima después de lo de ayer.

Hoy la canción va sobre volar, claro, aunque en otra época, donde esto de la aviación era algo más romántico.

domingo, enero 28, 2007

Nochevieja en Macondo




Tengo intención de postear poco a poco sobre los episodios de mi último viaje a Rusia. En esta ocasión volvemos al consabido Macondo (Madame, he decidido retrasar uno o dos posts lo del tele-sushi). Los dos días anteriores fueron una locura comprando regalos, especialmente porque Julia estaba en la cama con gripe y necesitábamos su voz para nochevieja, por lo que tuve que ir solo a comprar varios regalos, con malentendidos incluidos (tengo que mejorar mucho mi ruso). Compramos regalos para unas 40 personas y recibimos regalos en consecuencia, por lo que me costó tanto o más que a la ida hacer el equipaje de vuelta. A pesar de todo prefiero comprar 40 regalos de navidad en Rusia que 5 en España. Pero volviendo a la nochevieja: todo está listo para salir de casa, el taxi debe llegar en 15 minutos (entre instrumentos, regalos y comida, imposible ir en transporte público), cuando llama Tatiana (la "jefa" de todo el cotarro) y dice que está enferma y no puede ir. En fin, una verdadera lástima. Llegamos allí, y las típicas risas con la cara del taxista cuando le indicamos el camino hasta la puerta y ya delante de ella nos sigue preguntando que si a la derecha o a la izquierda, porque la puerta en sí es tan cutre que nadie pensaría que detrás de eso se encuentra un lugar habitable por seres humanos (lo que no imaginaba es el lugar tan increible que hay tras esa puerta). Entramos, enuentro con mis amigos cubanos, con los peruanos, con una pareja maravillosa de amigos brasileños, que habían venido para pasar la nochevieja en Macondo, con otros amigos de Azerbayan, con los niños de Grenadita, con sus padres, los abuelos... mas de cuarenta personas de distintos paises y edades pero con muchas cosas en común. Empezamos a montar todo, a ratos me dedico a la decoraión, a ratos a montar un escenario leno de micrófonos e instrumentos, prueba de sonido.... Rápidamente todo está listo. Tocamos (me supero a mí mismo con dos nuevos instrumentos: el cencerro y los cascabeles, como veis ya voy camino de convertirme en otro supermultiinstrumentalista de Grenada) bailamos... La gripe de Julia desaparece al instante, canta y toca tan bien y con tanta alegría y tanto sentimiento como siempre (aunque la gripe volvería tras la fiesta). Muchos amigos también muestran sus habilidades (cantando, tocando, bailando y hasta recitando)... no tienen más remedio si quieren que Ded Moroz (interpretado por el brasileño) y Snegurochka (interpretada por Olga) les den sus regalos... y de repente, ¡menos cuarto! Todos corriendo a la otra sala, la mesa está preparada. Discurso de Victor, el pianista, en el que recordó, por supusto a Sergey. A mas de uno se nos saltaban las lágrimas (esto me pasa por estudiar ruso). Ponemos el champán (¡no!, ¡era cava catalán!, en serio) y todo el mundo se prepara para escuchar a Putin en directo desde el reloj del Kremlin. El tío viene a decir algo así como "en estas fechas tan entrañables, que colman de felicidad y dicha mi corazón, quieo desear al gran pueblo ruso unas fiestas muy felices......... blablabla" así unos cinco minutos (parece ser que todos los años dice lo mismo). No es la primera vez que veía esto pero sí la primera que le entendía casi todo y yo flipándolo. Antes, por su cara, pensaba que intentaba hablar de cosas "serias", pero no, simplemente dice frases como esas, sobre la felicidad y la alegría, pero con el mismo tono y la misma expresión que usaría para declarar la guerra, vamos, con su cara y su voz de siempre. En fin, ya que es un cínico (entre otras cosas), casi se agradece que no intente disimularlo. Después de este emotivo discurso presidencial, las campanadas, que también tienen cuartos, pero como Putin no nos lo había advertido (para esto prefiero a Ramón García, dónde va a parar) pues empecé antes de tiempo. Menos mal que había uvas de sobra. Como podreis imaginar los otros 39 no comían ni uvas ni nada, pero se lo pasaban muy bien mirándome y comentando la jugada mientras yo les gritaba con la boca llena que riesen un poco más bajo que no me dejaban oír las campanadas (lo cual era motivo de más risa). Y después... ¡a comer! Típica mesa rusa, con mucha más comida de la que podríamos soñar con comer (esto es lo que no me hace mucha gracia de la mesa rusa, siempre sobra mucha comida, aunque la verdad es que nos ahorró tener que cocinar durante unos días), con sus "bocatas" de caviar, sus ensaladas riquísimas, sus pepinos mediosalados (no se me ocurre mejor traducción) utilísimos para el vodka, su mortadela rusa (Julia se atreve a compararla con nuestro jamón serrano, lo que me cabrea bastante). Pues nada, a comer, y claro, a beber vodka, a lo ruso. Esto es, a base de chupitos, durante la comida, brindando cada dos por tres, comiendo estos pepinos después del chupito (con lo que se reduce mucho el efecto del alcohol), y claro, la botella hay que terminarla y luego dejarla debajo de la mesa (en Rusia no puede haber botellas vacías en la mesa). Así que nos plimplamos una de vodka básicamente entre Anton y yo (el Grenadino medio no se distingue por su afición al alcohol, aunque hay excepciones), con ayuda del colega peruano. Luego, después de la cena, Antón abrió otra de vodka ucraniano (rojo y bastante más fuerte) mientras el grupo seugía tocando, pero claro que esta no la pudimos terminar, por mucho que atentase contra la tradición. El resultado fue, Davidik, pedo moderado, Antón, a gatas. Como lo leen, puedo presumir de haber tumbao a un auténtico ruso bebiendo vodka. Sigo esperando la medalla... Luego llegó el ansiado momento de salir a tocar mis dos canciones con la balalaika (me costó dos intentos empezar, por eso del alcohol) pero cuando arranqué no lo hice mal, creo. Y bueno, así toda la noche, aunque a última hora la música ya no era en directo (que los músicos permanentes del grupo también tienen derecho a bailar y a descansar).

Las dos canciones que dejo hoy están compuestas y grabadas por Sergey. La primera dedicada a todos los profesores y la segunda a los hermanos Grimm. Ojalá todos pudierais entender las letras. También os recomiendo (y no porque cante Julia... bueno, sí) "Moi Angel" y "Kogda Plivet Luna", otras canciones geniales de Sergey.



domingo, enero 21, 2007

Los exámenes de la UNED


Sí, ya lo sé, otra vez Davidik poniendo excusas... si el caso es no actualizar... Pero entendedme, es que no consigo acostumrarme a la UNED. Lo de no ir a clase está muy bien, porque de otra forma no podría hacer la carrera (por el curro), pero es que durante el curso ¡ni me acuerdo de que soy estudiante! Esta vez me acordé por primera vez antes de ir a Italia (con más tiempo que nunca), me llevé los libros, pero sólo los abrí en el avión de ida (en el de vuelta estuve hablando con los vecinos), después, el curso de fotografía, luego me llevé los libros a Rusia, pero ni en el avión los toqué. Y ahora estoy como todo estudiante que se precie, intentando estudiar toda una asignatura en tres días. Y en la primera carrera vale, porque había que sacarla como fuese, pero en esta (físicas) mira que me jode, porque pretendía todo lo contrario. Pensaba estudiarla poco a poco para asimilar todo bien (se supone que la estudio pr gusto), y al final termino como antes, estudiando para aprobar. El caso es que cuando me pongo con la asignatura veo que me gusta y que ojalá hubiera empezado antes para profundizar más en el tema, pero ya es demaiado tarde para profundizar, cuando uno tiene el examen tres días más tarde. En fin, lo dicho, más yolki-palki tras el examen del miércoles. Voy a ver si puedo hacer en problema antes de cenar... Besos.