Después de tanto hablar de días dés y horas haches en el post anterior y de los misteriosos comentarios que allí han aparecido, os debo varias explicaciones. Aunque, los comentarios serán misteriosos para los que no me conozcan, que creo que tristemente aún no es nadie en vista de los insultantes datos que me escupe site meter. Pero no pierdo la esperanza, que mi pequeño yolki palki aún no ha cumplido una semana y le sigo augurando un futuro muy prometedor. Bueno, que me desvío:
Como habréis deducido del post con el que inauguré este blog, yo estudio ruso. Además resulta que tengo una balalaika que me regalaron en Moscú y, malamente, sé tocar un par de cancioncillas. Desde luego mi calidad como balalaikista está muy lejos de la que suele ser necesaria para tocar en una recepción del embajador, con la sala abarrotá y para personalidades como Valentina Tereshkova, la primera mujer en el espacio, entre el público. Pero no fue la calidad sino por lo exótico de ver a un español tocando tan ruso instrumento, el caso que esto fue justamente lo que ocurrió ayer. La fiesta conmemoraba el 15 aniversario de la Fundación Alexander Pushkin, donde estudio ruso (algo así como el Instituto Cervantes en España) y la presencia de Tereshkova se debe a que es la presidenta de honor de esta fundación en todo el mundo. Así que todos los grupos prepararon en clase alguna pequeña obra con la que dejar admirada a tanta personalidad ex-soviética. Una obrilla de teatro unos, una poesía (de Pushkin, cómo no) otros, o cantar una canción... pero mi profesora se enteró de que yo tocaba la balalaika y se empeñó en que tocara. A decir verdad no es la primera vez que toco la balalaika en un escenario, lo he hecho otras dos veces en Moscú, pero con mis amigos rusos (que son músicos) acompañando, y en un ambiente mucho más familiar. Huelga decir que también se debió a lo exótico de la situación. Os aseguro que hay pocas cosas tan interesantes para un ruso, ya sea de los de aquí o de los de allí, como ver a un español tocando la balalaika. Esto tiene la gran ventaja de que ante mi incapacidad para triunfar por motivos artísticos lo hago por bicho raro. Y de verdad que me he llevado muchísimos aplausos, aunque me suene a los aplausos que podrían dar a una especie exótica en una muestra de animales, sólo por ser quien es. Pero vamos, que yo no me voy a quejar, me encanta que me aplaudan, por lo que sea.
Bueno, a lo que iba, creo que en el post de ayer quedó claro que a mi estas cosas me ponen nerviosísimo, así que practiqué a lo bestia, hasta que me saliera perfecto sin pensar. Mi razonamiento fue el siguiente: ya que me voy a poner tan nervioso que no voy a poder pensar nada, al menos que salga algo, lo que sea, aunque sea con errores, y será suficiente para que me aplaudan, pero ¡por favor!, ¡que no me quede en blanco! Al fin y al cabo es la fiesta de los alumnos y todos saben que no somos profesionales.
Y eso fue lo que ocurrió, muchos nervios, algún fallito... y un grandísimo aplauso. La verdad es que es un tipo de nervios que nunca antes había sentido, yo sólo en el escenario... y saber que el resultado de cada movimiento que haces tiene una consecuencia tan inmediata e incorregible... no se puede comparar con los nervios de un examen, que puedes pensar tranquilamente (bueno, a veces no tanto) lo que vas a escribir. Pero como todo, será cuestión de tablas.
Además hubo otras actuaciones muy buenas, los discursitos de unos y otros, y después el ansiado papeo, muy ruso él, con caviar, salmón, vodka... y otras especialidades rusas que no voy a describir ahora porque la cocina rusa es compleja y no quiero desviarme más del tema. Aunque para cuando llegué a primera línea de mesa ya habían arramplado con casi todo, y es que aunque la embajada es territorio ruso se nota que en el fondo seguimos en España. Y lo más importante, hablé un rato en ruso con Tereshkova, me firmó fotos suyas, me hice una foto con ella... una tia majísima, de verdad. El caso es que ella ¡conoce a mis amigos rusos! Ya se que Rusia es muuuuy grande y que es mucha casualidad, pero es verdad. Además ya he dicho que mis amigos son músicos, y conocen a mucha gente.
Ah, antes de terminar, sólo por sacar de dudas a quien se pregunta de qué va el día D de hoy, no era más que una reunión importante con mi jefe, que también ha ido bien, por cierto. Pero vamos, nada comparable a lo de ayer.
viernes, junio 16, 2006
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2 comentarios:
sorpresas te da la vida, me mandan una foto chuala traía esta dirección impresa, no he entendido nada pero el blog tiene un look estupendo. A ti a lo mejor te gusta
http://max.blog.az/
me ha costado un ratín saber que el .az era de azerbaijan
no está mal el blog, demasiado slang para mi nivel... pero así lo aprendo, muchas gracias
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